#PlanazosParadores: escapada de 3 días a Toledo

¿Te gustaría pasar un fin de semana en una ciudad histórica? Pues hoy te llevamos de escapada a Toledo, la ciudad histórica en la que convivieron las tres culturas (musulmana, judía y cristiana). Y además está ¡a tan sólo una hora en coche desde Madrid!

El Parador de Toledo es un impresionante hotel en el que podrás disfrutar de las mejores vistas de la Ciudad Imperial desde sus salones, su terraza, sus habitaciones e incluso desde su fabulosa piscina (imprescindible darse un baño en los meses de verano). En el interior su elegante mobiliario se complementa con vigas, escaleras, barandillas de madera y elementos mudéjares en alfombras y azulejería. 

Parador de Toledo

Toledo es una de las ciudades que integra el selecto grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad y desde luego merece la pena visitarla sin perderse ni uno sólo de sus detalles.¿Preparado para la ruta?

Día 1: museos, catedrales y explosión cultural en la ciudad 

Toledo fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1986, un reconocimiento totalmente merecido, y es que su emplazamiento es verdaderamente original. Ubicada en lo alto de un promontorio que el río Tajo, con un cauce profundamente encajado, la rodea y aísla ofrece unas vistas únicas desde diversos puntos, como por ejemplo el propio Parador, un hotel en el que admirar la belleza de una ciudad que está llena de monumentos y puntos de interés, pero entre todos ellos nosotros te animamos a que conozcas:

  • Casa Museo del Greco: El edificio reúne gran parte de la obra de El Greco y se completa con cuadros de Luis Tristán, Murillo y Valdés Leal, entre otros. En el año en el que se celebra el IV centenario de la muerte del genial pintor es una cita prácticamente obligada acercarse a este lugar. 
  • La Catedral: Desde 1088 tiene el reconocimiento de catedral primada sobre las demás del reino. La construcción se inició bajo el reinado de Fernando III el Santo y tiene muy presente el estilo gótico francés (que te recordará a Notre Dame), y la orfebrería.
  • El Alcázar: Se sitúa en la colina más alta de la ciudad y fue mandado construir por el emperador Carlos V, para tener una residencia digna de él. Cada fachada del edificio determina artísticamente el momento en el que se realizó, dentro de las diversas fases del Renacimiento español.
  • Las Sinagogas: Tanto la Sinagoga de Santa María la Blanca como la Sinagoga del Tránsito son dos atractivos fundamentales de visitar en Toledo. La de Santa María la Blanca fue construida en el Siglo XIII, y guarda las características del mudéjar toledano. Fue levantada como sinagoga hasta que en el Siglo XV se transformó en una iglesia. Y la del Tránsito es en sí una síntesis de las tres culturas y es una de las mejores exponentes de la tradicional arquitectura local de las comunidades judías.
  • Iglesia de Santo Tomé: Es la iglesia parroquial más visitada de toda la ciudad y es que en su interior alberga uno de los cuadros más importantes de El Greco, “El entierro del Conde de Orgaz”. ¡Imprescindible no perdérselo!
  • Monasterio de San Juan de los Reyes: Su iglesia es de gran importancia y es que fue construida para albergar el panteón dinástico de la reina Isabel la Católica. Además es el mejor ejemplo de las gárgolas en el claustro. ¡No te quedes sin visitarla!
  • Mezquita del Cristo de la Luz: Su estado de conservación es prácticamente íntegro y constituye la más importante muestra del arte islámico en Toledo. ¡Visita obligada!
  • Los puentes: El puente de Alcántara de origen romano y el Puente de San Martín declarado Monumento Nacional en 1921.

Aprovecha esta primera e intensa jornada para cenar relajadamente en el restaurante del Parador.  Su panorámica inigualable de la ciudad y su alta calidad en la cocina te hará vivir una noche irrepetible. Entre sus mejores platos te recomendamos que pidas: la perdiz estofada, el cordero asado, o el pisto manchego.

 Día 2: sendas y rutas naturales en la ciudad

Toledo, además de un sinfín de puntos culturales y arquitectónicos de interés, es también una ciudad en la que disfrutar de sus zonas verdes. Aprovecha este segundo día de tu escapada para pasear por:

  • Barrio de la Judería y su Paseo del Tránsito: un lugar en el que también podrás sentir la devoción de esta ciudad por El Greco con la figura del pintor que se encuentra en este lugar. 
  • Recordando la herencia visigoda: en el Paseo de Recaredo que sigue la muralla toledana hasta la Puerta del Cambrón.
  • Paseo de la Vega: también conocido como de Merchán completa una ruta en la que admirar estatuas de antiguos reyes arropados por una arboleda y una rosaleda espectacular. 

Ya que estás en el corazón de la ciudad, aprovecha la escapada para acabar el día en alguna de las terrazaschill out en la ribera del Tajo o de tapas en los bares del popular barrio de Santa Teresa.

Día 3: visita a Aranjuez

Aprovecha este último día para disfrutar del buffet de desayuno en el restaurante del Parador de Toledo y sal rumbo a una villa ubicada a  50 kilómetros, ya en la provincia de Madrid y que bien merece una visita, es Aranjuez,. El municipio se levanta en un territorio cedido por Alfonso VIII  en el siglo XII a la Orden de Santiago como premio y reconocimiento y  hoy en día es una ciudad  con un gran encanto. 

¿Qué ver en Aranjuez? Te recomendamos que visites el Palacio Real, la Casa del Labrador, el Real Cortijo de San Isidro y los diferentes jardines de la ciudad.

¿Te ha gustado este plan? No esperes más y reserva ya tu estancia en el Parador de Toledo.

Quiero escaparme a Toledo

Como siempre, te dejamos un mapa para que te ubiques a lo largo de tu escapada y puedas organizar tus rutas desde el Parador de Toledo.