Situado en el Cerro del Emperador junto a un meandro del río Tajo, este Hotel en Toledo ofrece una panorámica inigualable del perfil monumental, con sus más valiosas joyas, como la Catedral, el Alcázar y las sinagogas. El Hotel ofrece, además, la posibilidad de disfrutar de su refrescante piscina y de planificar actividades relacionadas con la naturaleza. Desde las habitaciones, salones, terraza y piscina se mantienen las bellas vistas de la Ciudad Imperial, mientras que el interior destaca por su amplitud y lujosas instalaciones. Un confortable mobiliario se inserta con vigas, es caleras, barandillas de madera y elementos mudéjares en alfombras y azulejería. En el comedor, se ofrecen típicos platos castellano-manchegos como la perdiz estofada a la toledana. Cordero asado, helado de queso y miel y los mazapanes.
Más información, pdf » "Toledo y su Parador".
Copyright © 2009
PARADORES DE TURISMO, S.A.