Parador de Ávila

Como un cofre guarda un tesoro, las Murallas de Ávila guardan en su interior un hermoso patrimonio histórico compuesto por iglesias, conventos y palacios renacentistas. Una de esas joyas es sin duda el Palacio Piedras Albas, Parador de Ávila, que, adosado a las murallas mejor conservadas del mundo, se sitúa en el casco histórico de la ciudad, dentro del recinto amurallado y cerca de los lugares más bellos. Su interior es intimista y acogedor, las habitaciones son amplias, perfectas para descansar, y el comedor con vistas al jardín y a la muralla a través de un patio acristalado hacen del Parador un lugar majestuoso, acorde con muchos de los edificios que encontrarás en la ciudad Patrimonio Cultural Mundial. Te encantará dar un paseo por el adarve de la muralla, y perderte por las calles de su casco histórico, sembrado de encanto en cada plaza, cada calle y cada esquina.

Las murallas, la impresionante catedral gótica, los conventos teresianos y los palacios adosados a la muralla como segundo cinturón defensivo atestiguan antiguas gestas y te inspirarán la necesidad de conocer leyendas e historias que cuentan con agrado los guías y actores encargados de mostrar esta mágica ciudad.

La provincia castellana esconde otros tesoros que la muralla no a podido abrazar, como el Castro de Cogotas y los Toros de Guisando, esculturas de piedra de origen celta. El Parque Nacional de la Sierra de Gredos, a una hora en coche, es también una buena alternativa si eres amante de la naturaleza y del turismo verde.

Las célebres yemas de Santa Teresa, los deliciosos mantecados y bollería de las monjas circenses, las almendras garrapiñadas de Diego Álvaro, o las mieles almendradas de los microclimas y espacios florales de la zona se encargarán de que tu estancia en el Parador de Ávila sea tan dulce como puedas imaginar.

Lo que opinan los Amigos

Imagen de F JAVIER
F JAVIER
19/12/2013
9

Situado en un Palacio adosado a la muralla, todo resulta encantador, desde las habitaciones (nos alojamos en habitación con dosel) hasta los salones, cafetería, patio y los magníficos jardines donde hay una terraza para poder tomarse una caña.