El Hotel conserva la estructura del antiguo convento del siglo XVIII, instalado sobre los restos de un templo dedicado a la Concordia de Augusto y brinda al huésped la oportunidad de conocer la riqueza patrimonial de la bellísima ciudad de Mérida y los espacios naturales de los alrededores.
El salón del hotel, la antigua capilla del convento, el patio interior y los hermosos jardines donde se ha instalado el “Jardín de Antigüedades”, conjunto arqueológico formado por elementos mudéjares, romanos y visigóticos, son algunos de sus espacios más destacados.
El hotel dispone de un capilla propia, que permite la celebración de bodas y otras ceremonias familiares.
Entre las múltiples propuestas gastronómicas que ofrece su restaurante destacan las criadillas de la Tierra, la caldereta extremeña, el surtido de gazpachos y los higos de Almoharín.
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