El Parador de Vilalba celebra el 50 aniversario de su apertura

23/10/2017
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Paradores de Turismo de España, S.A.

El Parador de Vilalba celebra el 50 aniversario de su apertura

Alarcó: ”La historia y las raíces de todos los rincones de España, forman parte del ADN de la cadena Paradores”. El acto de conmemoración organizado en el Parador contó con una nutrida representación institucional. Para celebrar la efeméride el parador ha realizado un día de puertas abiertas.

El Parador de Vilalba ha celebrado su 50 aniversario. En acto, celebrado ayer por la tarde, han participado Nava Castro, directora de Turismo de la Xunta de Galicia, y el alcalde de Vilalba, Agustín Baamonde. Un edificio emplazado en la histórica Torre de los Andrade que ha servido siempre como dinamizador turístico desde su apertura en el año 1967.

El acto ha contado con la asistencia de clientes, Amigos de Paradores y autoridades. Las primeras palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Ángeles Alarcó, presidenta - consejera delegada de Paradores de Turismo, que agradeció a los empleados su trabajo y dedicación durante todos estos años.

En su intervención, Alarcó, explicó la importante labor de la misión de Paradores “impulsando la conservación y el cuidado de nuestro patrimonio histórico-artístico.Somos responsables de dejar nuestro patrimonio y nuestra cultura como herencia a las próximas generaciones, por eso una de nuestras misiones más importantes es conservarlo y cuidarlo”.

En sus palabras, Nava Castro, indicó que “los paradores gallegos constituyen un recorrido por el mejor patrimonio de la ciudad que nos acoge en cada caso, a lo que se suma una completa experiencia turística y gastronómica. Son lugares donde disfrutar sin prisas y con tranquilidad”.

Para Agustín Baamonde, alcalde de la localidad, que ya estuvo presente en la inauguración del parador en 1967,  señala que el parador ha servido para dinamizar turística y económicamente la Comarca Terra Chá.

Un poco de historia del Parador

En 1967 se inaugura el Parador de Vilalba en la Torre del Homenaje del castillo medieval del S-XV de los Andrade, con una capacidad de seis habitaciones. Era este el Parador más pequeño de la Red.

El Parador de Vilalba se encuentra en el casco antiguo de la villa de Vilalba (Lugo), capital de la comarca Terra Chá, dominando el espacio de la principal plaza del pueblo junto a la iglesia de Santa María.

En el año 1967 la rehabilitación de la antigua torre del homenaje como Parador motivó la supresión de construcciones adosadas y circundantes, se reconstruyeron unas escaleras exteriores para el acceso principal y otras traseras que llevaban al antiguo patio de armas del castillo. Se utilizó la planta de acceso como sala de estar y se aprovechó la planta baja para los servicios de comedor. Las amplias habitaciones  se instalaron en las plantas segunda, tercera y cuarta.

Las intervenciones más destacadas consistieron en la reposición de escaleras exteriores, la distribución de los espacios interiores, la reconstrucción de almenas caídas y la apertura de vanos que darían luz a las nuevas dependencias respetando formas y estilo de los ya existentes. 

En el año 2000, y tras la adquisición de algunas propiedades, se proyectó la ampliación del establecimiento, aunque sería más correcto decir que la construcción de un nuevo Parador, ya que las obras realizadas ofrecen un establecimiento totalmente nuevo.

El enfoque adoptado fue mantener la torre, dejarla totalmente exenta y rodearla de un jardín para destacar la construcción medieval.

La restauración y la eliminación de añadidos consiguieron dar mayor importancia al monumento, vinculado ahora al nuevo edificio por una galería acristalada de aluminio, lo que supuso pasar de las seis habitaciones originales a las cuarenta y ocho actuales. 

El parador ha respetado el estilo de decoración medieval y en el salón de la torre se pueden contemplar murales y escudos de armas de factura moderna y estilo del siglo XV.

Historia de la fortaleza

En Vilalba, cruce de caminos, hay noticias de la existencia de una fortaleza en el siglo XIII propiedad de los condes de Lemos. En 1296 sus muros fueron prisión del infante don Felipe quien acudió a Galicia para salvaguardar los derechos a reinar de su hermano Fernando VI.  Dos años después  fue liberado por tropas leales y las batallas consiguientes provocaron la muerte del de Lemos.

Entre 1364-1373, durante la guerra civil entre Pedro I y Enrique II, la fortaleza fue otorgada sucesivamente por ambos contendientes, a Fernán Pérez de Andrade ‘O Boo’,  junto con las villas de Pontedeume y Ferrol.

El antiguo castillo sufrió los envites de las revueltas Irmandiñas que afectaron a los territorios de los Andrade, tanto la de 1431 como la de 1467, fecha ésta en la que fue destruido.

Sobre las antiguas ruinas se levantó una nueva fortaleza en la que destaca la conservada torre del homenaje de traza octogonal y en la que ya se hacía previsión del uso de artillería. Se conservan unas troneras de la muralla exterior que pueden verse en los actuales jardines.  Fue el artífice de la reconstrucción Diego de Andrade.

Mediante alianzas matrimoniales, ya en el siglo XVI, la familia Andrade y sus propiedades pasaron a la casa de Lemos y ambas, a finales del siglo XVIII (1785), a la casa de Alba.
A lo  largo del siglo XIX la fortaleza fue utilizada como cantera y la torre, que pudo desaparecer allá por 1910 pero que se mantuvo por clamor popular, languidecía viendo pasar el tiempo. Hasta que en 1967 fue recuperada como Parador.


Un total cinco Paradores celebran este año el 50 aniversario de su fecha de apertura: Artíes, Ceuta, Gijón, Verín y Vilalba.