Cena fusión en Alcalá con el primer Vino de Pago del Mediterráneo español

Las esperadas Cenas Fusión del Parador de Alcalá de Henares alcanzan este viernes 17 de enero su 95ª edición. Una cita protagonizada por el primer Vino de Pago del Mediterráneo español en la que la cadena hotelera pública y Mustiguillo Viñedos y Bodega de DOP El Terrerazo se han unido para ofrecer una experiencia gastronómica única en un lugar muy exclusivo: la Hostería del Estudiante del establecimiento complutense.

 

Hostería del Estudiante.

 

Los asistentes van a disfrutar de una cena fusión en la que se rendirá homenaje al vino y a la gastronomía del primer nivel. La velada estará dirigida por José Valdearcos, director de A¬B del parador alcalaíno y contará con una introducción al apasionante mundo de la vitivinicultura por parte de José Sarrión, enólogo y propietario de Bodegas Mustiguillo y presidente de la asociación Grandes Pagos de España.

 

Bodega Mustiguillo

 

Menú exclusivo y vinos singulares

 

Para la ocasión el chef del parador, Luis García Jiménez, ha diseñado un menú exclusivo que se armonizarán con las referencias de esta singular bodega ubicada en El Terrerazo-Utiel (Valencia) que elabora un singular y ecológico Vino de Pago con DOP propia con las variedades autóctonas Bobal (tinta) y Merseguera (blanca) como base principal.

En el cocktail de bienvenida se servirá un aperitivo a base de migas crujientes, croquetas de jamón ibérico y empanada acompañados por los más jóvenes de la casa: Mestizaje Blanco 2018 y Mestizaje Tinto 2017. Para abrir boca, un homenaje a la cocina romana con una degustación de pollo frontoniano regado con Finca Terrerazo 2017 (Monovarietal bobal con 14 meses de crianza en roble francés) y un guiño a los fogones levantinos con un socarrat de arroz a banda para el que se ha elegido La Garnacha de Mustiguillo 2017 (monovarietal con 6-8 meses de crianza mixta entre barricas de 225 l de roble francés y tinas de 35 Hl).

 

Vinos Mustiguillo

 

Como platos fuertes, pargo asado con cremoso de coliflor y azafrán, maridado con Finca Calvestra 2016 (blanco fermentado en barrica y entre 9 y 11 meses de crianza sobre lías en barrica de acacia), y pularda rellena de criadillas de tierra, amanita cesárea y consomé de su jugo armonizado con la joya de la bodega: Quincha Corral 2014, un bobal 100% fermentado en barricas de roble francés y 18 meses de crianza que ha evolucionado lentamente en botella Mathusalem de 6 litros.

Como remate, un postre consistenten esfera de chocolate rellena de mousse de avellanas, café e infusiones acompañados por los “petit fous” autóctonos: las tradicionales almendras garrapiñadas. Las plazas ya se han cubierto.