“Es más difícil saber cuándo debes decir no que cuándo debes decir sí".

Luis Tosar

Actor

Hay personajes que marcan toda una carrera, como ocurre con Malamadre, el líder del motín carcelario de Celda 211. Un papel por el que siempre será recordado Luis Tosar (Lugo, 1971), quien, sin embargo, tiene una larga y variada trayectoria en el cine, el teatro y la música. Quien a hierro mata fue su última película de año pasado -a la que este año han seguido títulos como Adú, Waydown, Hasta el cielo y Joaquín González-, que le valió la nominación al Mejor Actor en los Goya de 2019 -premio que ya ha recibido en tres ocasiones-.

 

Luis Tosar

 

Con semblante serio, el público no está acostumbrado a verle en comedia. En Yucatán (2018) interpreta a un estafador que intenta hacer de las suyas a bordo de un crucero por el océano Atlántico, mientras suceden todo tipo de aventuras…

 

¿Por qué cree que todavía hay gente a la que le sorprende verle haciendo comedia?

He tenido etapas muy diferenciadas en mi vida profesional: empecé de payaso en cumpleaños, luego hice papeles dramáticos en teatro, tuve una etapa de cómico —también en teatro—, un grupo de cabaret durante 10 años… Después empecé a hacer papeles muy dramáticos en televisión y en cine, y es verdad que para mí la comedia en cine había sido algo puntual. Por eso entiendo que a la gente le sorprenda.

 

Con Daniel Monzón ya había trabajado en Celda 211 y El Niño. ¿Qué destacaría de él como director?

Creo que es uno de los directores más entusiastas con los que he trabajado, aparte de que nos une una amistad que se ha ido afianzando a lo largo de los años. Tenemos bastante vida “extracinematográfica”, lo cual es maravilloso, porque nos hace muy cómplices a la hora de abordar el trabajo. Gracias a ello, los proyectos nunca son una propuesta que surge de la noche a la mañana, sino que ya vienen “sembrados”, porque nos juntamos, cenamos, hablamos… Y de alguna manera vas siendo partícipe de ese proceso creativo.

 

Cuando uno ve una comedia como Yucatán, piensa que el rodaje ha tenido que ser muy divertido. ¿Es así en realidad?

El rodaje de una comedia es igual de complicado que cualquier otro, incluso más, y a veces no es especialmente divertido. No deja de ser una comedia en cine; es decir, que si el chiste hay que repetirlo varias veces, la primera tiene gracia, pero la segunda ya no tanto. En teatro es diferente, porque hay una cierta espontaneidad, la inmediatez del momento, que hace que el chiste funcione mejor o peor, pero lo haces ese día y, si lo repites al día siguiente, el público es distinto. Sin embargo, en cine tienes que hacer el mismo chiste para un mismo público varias veces, porque es el equipo el que está allí. Eso es lo que me parece más complicado. En nuestras películas anteriores, Daniel y yo nos habíamos reído mucho, yo creo que más que en Yucatán, y eso que Celda 211 era prácticamente una tragedia y El Niño un thriller puro y duro. Los dos tenemos mucho sentido del humor y nos reímos juntos de muchas cosas. Parece que, cuando una cosa es muy seria, nos hace más gracia todavía. Lo bueno es que, con Daniel, puedes hacer eso y luego afrontar el trabajo con seriedad.

 

“Ver una película en pantalla grande es algo difícilmente sustituible”

 

¿Qué le pide a un papel para que le llame la atención?

Me fío mucho de la intuición y de la primera lectura de los guiones. Hasta diría que no me fijo demasiado en el personaje en sí, sino en la sensación general que tengo de la película. Si leo un guión y me emociona, o me resulta especialmente interesante lo que cuenta, esa puede ser una razón importante para aceptarlo, a menos que el personaje que vaya a interpretar sea muy parecido a otro que haya hecho anteriormente. En esos casos digo que no, a veces con todo el dolor de mi corazón, porque no se me ocurre nada nuevo que aportar. Es casi más difícil saber cuándo debes decir “no” que cuándo debes decir “sí”.

 

Vivimos tiempos de cambio en el mundo audiovisual, en el que plataformas como Netflix tienen mucho que decir. ¿Es una oportunidad o una amenaza para el sector?

Hay un poco de todo. Por ejemplo, las nuevas plataformas son un canal maravilloso para llegar a un público al que hasta ahora no llegábamos. Hoy en día, hay gente en la otra punta del mundo que está viendo tus películas. Yo tengo familia en Chile y antes allí prácticamente no llegaba el cine español. Sin embargo, ahora llegan un montón de producciones. Con Argentina siempre ha habido más conexión, pero aún así había mucho cine que no se veía allí jamás. Lo mismo sucede con Colombia y, en general, con toda Latinoamérica. Por otra parte, el mundo del cine, tal y como lo hemos conocido históricamente, se está transformando. Tendremos que ver hacia dónde nos conducen esos cambios y en qué acaban finalmente. Antes incluso de que aparecieran estas plataformas, la gente ya iba menos al cine. Quizá debamos encaminarnos hacia un tipo de evento diferente, en el que haya una película y algo más, porque claramente es muy difícil competir contra unos contenidos que la gente puede ver en cualquier momento y en cualquier lugar. Va a ser una lucha dura, pero también es verdad que ver una película en pantalla grande es algo difícilmente sustituible.

 

“El Parador de El Saler es un sitio privilegiado para jugar al golf y hospedarse”

 

Parador de El Saler

 

¿Tiene tiempo todavía para viajar por placer? ¿Conoce la Red de Paradores? ¿Alguno favorito?

Siempre hay tiempo para viajar. A mí me gusta mucho el Parador de Baiona, en Galicia, que lo conozco desde hace muchísimos años, pero también he estado en el Parador de El Saler, en Valencia, precisamente con Daniel Monzón. Fuimos los dos con nuestras familias y compartimos allí unos días. Tengo muy buen recuerdo de aquel lugar, la verdad. Es maravilloso, porque está emplazado en un sitio increíble: la playa por un lado y luego toda la zona de la Albufera por la parte de atrás. Es un lugar espectacular. Para quien le guste el golf —yo no soy aficionado—, es un sitio privilegiado para ir a jugar y hospedarse.

 

Parador de El Saler

 

Texto: Miguel Renuncio/Luis Tejedor

Fotos: Shutterstock / Paradores de Turismo de España.