Operación búsqueda y rescate en el Parador de Alcañiz

¿Dónde estarán estos clientes? Es la pregunta que se hizo Toni Hernandez, recepcionista del Parador de Alcañiz el 31 de octubre…y empezó a preocuparse comunicándose inmediatamente al Director Jesús López.

Porque eso es lo que hacen las personas que forman el equipo de Paradores, se preocupan por todos vosotros…y en esta historia real descubriréis hasta qué punto.

Roger y Dorothy Beagley son un matrimonio australiano que decidió hacer una ruta por Paradores. Visitaron Granada, Sigüenza, Guadalupe…y Alcañiz. El 28 de octubre llegaron al Parador y el 31 de octubre el equipo de recepción empezó a preocuparse al no haberlos visto en el desayuno ni pasando por la entrada…aquello era extraño, así que empezó a inquietarse.

Preguntó al equipo a ver si alguien los había visto pero nadie sabía nada de ese matrimonio…¿qué podían hacer? Jesús López , director del Parador,  se puso en contacto con el Jefe de Comandancia de la Guardia cilvil de Alcañiz para denunciar la desaparición de estos dos clientes. No, no se habían ido sin pagar, Jesús estaba seguro de que algo malo había pasado.

Finalmente accedieron a la habitación y las sospechas se vieron confirmadas: la ropa y diversos dispositivos electrónicos (de esos que nadie se deja por voluntad propia) permanecían en la habitación….¡alarma!

Inmediatamente se puso en marcha una operación de búsqueda del matrimonio Beagley: revisión de cámaras para ver qué ropa llevaban, descarga de Facebook (sí, las redes sociales bien utilizadas sirven para cosas muy buenas) las fotografías a buen tamaño de ambos para repartir entre los miembros del dispositivo de búsqueda…

La Guardia Civil empezó a analizar diferentes puntos de la zona próxima a Alcañiz para ver dónde podían estar (en la revisión de cámaras se tomó nota del vehículo que llevaba el matrimonio). Ya casi estaban convencidos de que un terrible accidente había sucedido hasta que, finalmente, encontraron el coche aparcado en la entrada del Parrizal de Beceite, un maravilloso enclave natural ubicado a pocos kilómetros de Alcañiz. ¡Alegría en el equipo de rescate! Pero...la inquietud se palpaba en el grupo, el matrimonio llevaba varios días desaparecido y la situación tenía a todos en una situación de preocupación máxima. Tantos días solos en un bosque, sin ropa de abrigo...nadie quería darse por vencido poniéndose en lo peor, ¡había que seguir buscando! 

Se formaron cuadrillas para poder barrer el máximo espacio de un parque en el que es fácil perderse si te sales de los senderos, tras varias horas de rastreo finalmente ¡los encontraron con vida! No os imagináis la alegría de todo el equipo…

La Guardia Civil los descubrió sentados junto a un árbol, cogidos de la mano, él herido en un pie, por eso no se atrevieron a seguir caminando. Perdidos en un bosque de 20 kilómetros, solos.

Roger y Dorothy llevaban casi 4 días sin comida, solamente con agua. Un matrimonio sexagenario que tan solo quiso salir a dar un paseo por uno de los enclaves naturales de la zona, encantados con lo que estaban descubriendo en nuestro país y que se encontraron al borde de la muerte.

Si desde el Parador no se hubiese insistido en que algo malo había pasado y que había que buscar a estas dos personas, y sin la entrega de la Guardia Civil de Alcañiz que se volcó en la búsqueda de los Beagley, y si este octubre no hubiese sido tan cálido el desenlace no sería este que os estamos contando.

¿Lo mejor de todo? Están dispuestos a volver y a seguir descubriendo los secretos de la zona de Alcañiz.

Que nos consideréis vuestros amigos es, para nosotros, un orgullo y una motivación para seguir siendo como siempre hemos sido: un lugar para sentirse como en casa, donde os cuidamos como nadie, donde notamos vuestra ausencia, donde removemos cielo y tierra para recuperaros si os perdéis, donde cada check out es un hasta pronto.

Gracias a todo el equipo del Parador de Alcañiz por su entrega y gracias a todos los que cada día nos elegís como destino de viaje.

 Y aquí los tenéis, recién salidos del hospital a donde fueron llevados para que los servicios médicos comprobasen que, dentro de lo malo, todo estaba en orden. Y allí fue a recogerles Ángel Fernández para llevarlos de nuevo al Parador...¿véis su sonrisa? Para nosotros es un gran regalo.

Roger y Dorothy Parador de Alcañiz