“Un escritor que no corre riesgos no es un escritor: es un escribano”

Javier Cercas

Escritor, ganador del Premio Planeta 2019

 

La ganadora de la última edición del premio Planeta es una novela de Javier Cercas (Ibahernando, 1962) en la que da un volantazo al estilo que conocíamos. Terra Alta transita por los marcos de la literatura negra sin perder una libertad que hace de este texto, además, un fresco de un momento histórico y social concreto. Con la cosmología de Cercas siempre moviendo los hilos. Porque como él mismo dice, “este libro sólo podría haberlo escrito yo”

 

 Javier Cercas

En Terra Alta vemos un tono diferente, alejado del Cercas que nos era familiar. ¿Cómo fue el proceso de búsqueda hasta encontrar lo que quería?

Largo y complicado. Transcurrió bastante tiempo desde que terminé mi novela anterior, El monarca de las sombras, hasta que me puse a escribir ésta. Al acabar aquélla, tuve la certeza de que, si seguía por el mismo camino –un camino que había iniciado casi veinte años atrás, en Soldados de Salamina-, corría el peor riesgo que puede correr un escritor a cierta altura de su carrera: el de repetirse, el de convertirse en un imitador de sí mismo. Finalmente me ocurrieron una serie de cosas en la Terra Alta –la comarca apartada y solitaria del sur de Cataluña donde transcurre en gran parte la novela– y un día, caminando por la calle, se me ocurrió la siguiente frase: “Se llamaba Melchor porque la primera vez que su madre lo vio, recién salido de su vientre y chorreando sangre, exclamó entre sollozos de júbilo que parecía un rey mago. Su madre se llamaba Rosario y era puta.” Esa frase es ahora la primera del segundo capítulo del libro, pero en realidad, es la primera que se me ocurrió: en ella escuché una música y un tono nuevos, que nunca había escuchado en mis libros anteriores. Ahí está como en germen todo el libro: está la violencia (la sangre), el dolor (los sollozos), el sexo (la puta), pero también la alegría y el amor (el júbilo). A partir de ahí, todo fue cuestión de trabajo; de escribir una novela que fuera a la vez radicalmente distinta a mis novelas anteriores y radicalmente fiel a ellas.

 

Es una novela policiaca a su estilo. ¿Se puede moldear los convencionalismos de un género sin romperlo?

Yo diría que se debe; de hecho, ahí está la gracia de usar un género, en usarlo para tus propios fines. De todos modos, no estoy muy seguro de que ésta sea una novela policíaca. Puede ser. Sobra decir, en todo caso, que no existen géneros mayores o menores, sino formas mejores o peores de usar los géneros. La comedia tiene a Shakespeare y también a un montón de escritores insignificantes.

 

“No existen géneros mayores o menores, sino formas mejores o peores de usar los géneros”

 

Cuando un escritor adopta nuevas formas, ¿no tiene un cierto miedo al salto al vacío? ¿O pesa más el temor al anquilosamiento?

Un escritor que no corre riesgos no es un escritor: es un escribano (y está condenado a anquilosarse, es decir a morir como escritor). Porque escribir consiste en correr todos los riesgos posibles. Yo, como persona, me considero razonablemente cobarde; pero como escritor no puedo serlo: un escritor cobarde es como un torero cobarde: se ha equivocado de oficio.

 

¿Qué hay de sus obsesiones como escritor en Terra Alta?

Ahí están, creo. A mí, como supongo que a todo el mundo, me encantaría ser de vez en cuando otra persona, cambiar de identidad; pero soy quien soy y este libro, a pesar de ser distinto de mis libros anteriores, sólo podría haberlo escrito yo: ahí están la reflexión sobre el heroísmo, el peso del pasado en el presente y tantas otras cosas que, supongo, vuelven una y otra vez en mis libros (porque forman parte de mi manera de ver las cosas). O que me gustaría que volviesen: los escritores que me gustan son los que siempre son distintos y siempre son idénticos a sí mismos, porque, por mucho que cambien, su estilo los vuelve inmediatamente reconocibles.

 

En su novela se parte de un horrible crimen en una comarca en la que no pasa nada. ¿Son estos lugares los que realmente deben atemorizarnos en estos tiempos vertiginosos?

No creo que la Terra Alta atemorice a nadie; todo lo contrario: es un lugar precioso y apacible, aunque sea pobre y apartado (o precisamente porque lo es). Pero incluso en lugares así, donde efectivamente nunca pasa nada (como dice un personaje de la novela), pueden pasar cosas atroces. Es lo que ocurre al principio de Terra Alta, y lo que revoluciona la comarca, la vida y el entorno del protagonista y desencadena la acción de la novela.

 

El procés aparece de fondo en esta historia. ¿Es posible mantenerse al margen de estos sucesos como escritor?

Esta no es una novela sobre la crisis catalana. En absoluto (apenas hay un par de pinceladas sobre ella, una relativa al referéndum del 1 de Octubre de 2017 y otra, más importante, relativa al atentado jihadista de Cambrils, que no forma parte propiamente de esa crisis y cambia la vida del protagonista). Pero sin la crisis catalana yo no la hubiera escrito, o no la hubiera escrito como la he escrito. La crisis catalana es el carburante, no el tema de esta novela, igual que el carburante de un sueño que trata de alguien que cae a un abismo (las novelas funcionan a menudo como los sueños) puede ser sus problemas laborales o familiares. No sé si me explico. Por lo demás, cuando llega la Historia con mayúscula –que es lo que llegó a Cataluña en otoño de 2019- es muy difícil mantenerse al margen de ella.

 

Ha afirmado que los escritores “usamos lo malo”. ¿La mirada del ser humano se mantiene igual después de asomarse al mal como escritor?

No. Y el mal es malo para un ser humano, pero bueno para un escritor. Porque lo bueno no es productivo literariamente, mientras que lo malo sí lo es. La felicidad es muda, pero la desgracia es elocuente. Los escritores somos recicladores de basura, en el menor de los casos, alquimistas que trasmutamos el dolor, la discordia y el conflicto en sentido y belleza. En definitiva: somos gente peligrosa. No se fíen de nosotros.

 

“El mal es malo para un ser humano, pero bueno para un escritor. Porque lo bueno no es productivo literariamente”

 

Su protagonista, Melchor, es un héroe que ha redimido un pasado que no fue inmaculado. ¿Cómo son los héroes que necesitamos hoy?

Como los que hemos necesitado siempre: de entrada, gente capaz de decir No cuando todo el mundo a su alrededor dice . Ahí empieza el camino del heroísmo. De ahí en adelante, todo es cuesta arriba.

 

En unos tiempos tan confusos como estos, ¿es posible ser optimista y lúcido a la vez?

Claro, siempre que hagamos caso a Gramsci y practiquemos el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad; es decir: siempre que trabajemos para lo mejor sin olvidar el poder de lo peor.

Autor: Luis Tejedor.

Fotos. Editorial Planeta.

 

 Terra Alta

 

Terra Alta

Premio Planeta 2019

Javier Cercas

Editorial: Editorial Planeta

Número de páginas: 384

 

Un crimen terrible sacude la apacible comarca de la Terra Alta: los propietarios de su mayor empresa, Gráficas Adell, aparecen asesinados tras haber sido torturados brutalmente. A cargo de la investigación está un joven policía llegado de Barcelona, con un oscuro pasado a cuestas, que trata de encontrar su lugar en el mundo.

Partiendo de ese suceso, y a través de una narración trepidante y repleta de personajes memorables, Javier Cercas reflexiona sobre el valor de la ley, la posibilidad de la justicia y la legitimidad de la venganza, en el contexto de la búsqueda de hombre en busca de su lugar en el mundo.