Vive la Historia. Parador de Almagro

En la inmensa y monótona llanura manchega destaca la excepcional Almagro. Marcada por la poderosa presencia de la orden de Calatrava es la capital del teatro español del Siglo de Oro y la localidad más monumental de la comarca repleta de casas señoriales, palacios y conventos.

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Ficha Técnica
Categoría: 
Convento
Fecha: 
1979
Arquitecto: 
Juan Palazuelo-Ramón Melgarejo
BIC: 
Conjunto Histórico
EL EDIFICIO

El parador está ubicado en el que fuera primer convento franciscano de Almagro donado por Jerónimo Dávila de la Cueva en 1603 como promesa a su joven esposa Catalina de Sanabria, que le da nombre. Aunque es del XVII, se trata de un claro ejemplo de arquitectura conventual renacentista de la Escuela de Toledo, tan sencillo como marcan los cánones de la orden franciscana. Construido en ladrillo, tapial, piedra y madera y rematado con alicatados de traza mudéjar, en su origen fue un pequeño convento rodeado de un gran huerto. Su primitivo trazado eran la iglesia y dos naves de dos plantas en forma de L que cerraban, con la sacristía, el pequeño claustro, ocupando el ángulo noroeste del actual parador. El convento sufrió dos ampliaciones en los siglos XVIII y XIX cuando se construyeron nuevas naves idénticas a las primeras y adosaron nuevas capillas a la iglesia, éstas ya claramente barrocas. En estado ruinoso, en 1979 y a lo largo de siete años, se restauró para adaptarlo a parador. Se respetaron los únicos espacios originales que sobrevivían: sacristía, sala capitular, escalera y una pequeña bodega y se amplió considerablemente la primitiva fábrica del edificio incorporando catorce nuevos patios, lonjas, plazuelas y un huerto. 

Parador de Almagro
Cruz de Calatrava
LA ORDEN DE CALATRAVA SE INSTALA EN ALMAGRO

Fundada en 1158, la orden de Calatrava fue la encargada de la reconquista y defensa de la frontera suroriental de Castilla. Tras la victoria de las Navas de Tolosa en 1212, abandonaron sus antiguos castillos-fortaleza y apostaron por una vida ciudadana, instalándose el Maestre y la rama administrativa en Almagro, ciudad que tanto debe a la orden. Convertida en cabeza del señorío jurisdiccional de la Orden Militar, Almagro fue tan importante que Alfonso X fundó Ciudad Real para intentar contrarrestar su influencia. Su elección fue estratégica ya que está a mitad de camino entre Calatrava la Vieja y Calatrava la Nueva, dos de los castillos-fortaleza de la orden. A finales del siglo XIII y durante el XIV ya era el verdadero núcleo urbano vertebrador de todo el territorio, hasta el punto de celebrar cortes en 1273 o ya, un siglo después, organizar hasta dos ferias anuales. Cuando en el siglo XV la Corona logró someter a las órdenes militares, Almagro perdió parte de su antiguo esplendor que paradójicamente recuperó sólo un siglo después, en el siglo XVI, cuando Carlos I fue nombrado Maestre de la Orden de Calatrava y la ciudad experimentase una nueva fase de crecimiento, desbordando la antigua cerca medieval y fundándose numerosas iglesias y conventos extramuros. Uno de ellos es la sede del actual parador de turismo.

DIRIKSEN, Retrato de Caballero (1590 - 1679)
UN RETRATISTA DE LA CORTE

En el parador se exhiben dos valiosos retratos de Felipe Diriksen (1590-1679) miembro de una familia de pintores de origen flamenco afincados en España y autor de un retrato de Felipe III. Formado en el estilo de Carducho y Cajés, el preciosismo técnico y la calidad de su pintura nos recuerda los mejores retratos de la escuela flamenca.

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