Vive la Historia. Parador de Baiona

La península de Monterreal, frente a la ría de Vigo, tiene fama de ser una de las fortalezas más bellas de España. Realmente es un enclave privilegiado: magníficas vistas sobre la tierra y el mar, un pasado lleno de historia y, desde 1966, un parador de turismo que pone en valor su enorme belleza.

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Ficha Técnica
Categoría: 
Edificio de nueva planta en recinto histórico
Fecha: 
1966
Arquitecto: 
Jesús Valverde
EL EDIFICIO

En esta península de apenas dieciocho hectáreas ha habido asentamientos humanos desde la antigüedad por su especial ubicación frente a la ría. Primero existió un castro y luego una construcción militar con muralla defensiva conocida como castillo de Monterreal. En el siglo XIX, un nuevo edificio sustituyó la fortaleza medieval. El palacio Elduayen, de propiedad privada, que el Estado compró en 1963 para instalar un parador en la  península, se consideró de imposible aprovechamiento y se proyectó un moderno establecimiento de nueva planta. Éste se edificó pensando en las vistas y las condiciones de humedad e insolación de la zona. Para ello se diseñó un cuerpo central sensiblemente rectangular con un amplio patio interior protegido y otro cuerpo con un patio abierto orientado hacia el sur. Se proyectó igualmente una bodega típica en las antiguas caballerizas y se restauraron parte de las murallas de la península.

Baiona
Conde de Gondomar. Biblioteca Nacional
EL CONDE DE GONDOMAR DEFIENDE LA PENÍNSULA DE MONTERREAL

Siempre asediada por piratas, la ría sufrió uno de sus peores ataques en 1585 cuando el inglés Francis Drake, asaltó la fortaleza de Monterreal con una importante flota. Fue la valentía y la estrategia de Diego Sarmiento de Acuña, conde de Gondomar, lo que consiguió contener el ataque. Diego Sarmiento de Acuña, primer Conde de Gondomar (1567-1626), hijo del gobernador de Galicia estuvo toda su juventud muy unido a esta tierra ya que siendo muy joven recibió de Felipe II el mando militar de la frontera portuguesa y la costa gallega. Demostró su valía durante la guerra franco-española de 1585-1604, cuando consiguió repeler una grave incursión inglesa en 1589 y fue nombrado Gobernador de la Gente de Guerra de Bayona y del Castillo de Monterreal, ligando su nombre para siempre a esta península. Hasta dos veces más fue llamado por el rey para acudir a la costa gallega: primero para supervisar el desembarco del cargamento de dos galeones de la Carrera de Indias, refugiados en Vigo en su ruta hacia el puerto de Sevilla y, en 1609, una vez más, para resistir un ataque naval de los rebeldes holandeses. A partir de ese momento, el conde de Gondomar sirvió en otros puestos ya que fue embajador de España en Londres entre 1613 y 1622 siendo considerado un excelente diplomático y hábil negociador. Su amistad personal con el rey Jacobo I consiguió contener momentáneamente los ataques ingleses a las flotas americanas españolas y mantener la paz entre España y Gran Bretaña. A su vuelta a Madrid fue reclamado para otra misión diplomática en Viena que no pudo terminar porque murió repentinamente en 1626.

Murallas de Baiona
UN PASEO POR LAS MURALLAS DE MONTERREAL

El perímetro de la península de Monterreal ocupa unos tres kilómetros y es un paseo muy aconsejable. A lo largo del recorrido hay torres, puertas, baterías, baluartes y restos de edificaciones como almacenes o pozos. Se recomienda detenerse, sobre todo, en:

La Puerta Real (s. XVI) la más bonita del recinto y donde destacan dos escudos: el de la Casa de Austria, y el de la Casa de Sarmiento, la familia a la que pertenecía el conde de Gondomar.

La Torre del Reloj (s. XVI) debe su nombre a que se instaló en ella un reloj y una gran campana para avisar en caso de ataque por mar.

La Torre del Príncipe. La más antigua, existía ya en el siglo X aunque fue reconstruida en el siglo XVI ante los constantes ataques piratas. Servía de faro.

La Torre de la Tenaza, cuyo cometido era defender el puerto mediante unas baterías de tiro.

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Vista de Baiona