Vive la Historia. Parador de Cáceres

La densidad monumental de Cáceres es prácticamente insuperable. Sus calles empedradas, sus casas-fortaleza, como las que hoy son parador, su recinto amurallado o su aljibe árabe son algunos de los imprescindibles de una de las ciudades que concentra más patrimonio medieval y renacentista de España.

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Ficha Técnica
Categoría: 
Palacio
Fecha: 
1971
Arquitecto: 
José Luis Picardo
BIC: 
Conjunto Histórico
EL EDIFICIO

El Parador es el resultado del conjunto integrado de dos palacios señoriales: el de los Marqueses de Torreorgaz, también conocido como del Comendador de Alcuéscarr, y la llamada Casa de Ovando, Mogollón, Pereo y Paredes. Ambos son representativos de la arquitectura civil cacereña de finales de la Edad Media caracterizada por las casas-fuerte y las torres anejas. El de Torreorgaz, donde se encuentra la entrada principal, es del siglo XIV, y se edificó por Diego García de Ulloa, comendador de Alcuéscar. Es un edificio gótico que ha vivido sucesivas reformas y añadidos de las que aún quedan algunos vestigios, como la propia fachada neoclásica del siglo XVIII rematada por el escudo señorial de los marqueses de Torreorgaz. A la derecha, la torre, la parte más antigua del edificio, levantada a base de mampostería y sillares graníticos y que conserva su aspecto defensivo. Adosada a él, por detrás, la casa de los Ovando, Mogollón, Perero y Paredes es, también, de origen gótico y también reformada varias veces aunque mantiene el estilo medieval de su fachada con una puerta bajo arco de medio punto, un alfiz gótico, escudos en piedra de sus antiguos propietarios y ventanas góticas. La unión de ambos palacios ha dado una planta laberíntica organizada a partir de patios interiores en torno a los cuales se distribuían las diferentes estancias, ahora habitaciones del parador.

Parador de Cáceres
Torre de Cáceres
CÁCERES Y SUS TORRES

Aunque la reina Isabel mandó desmochar las torres cacereñas, todavía más de veinte exhiben orgullosas su altura sobre el cielo extremeño, entre ellas la del parador. La Cáceres medieval fue una ciudad dividida entre el bando de los leoneses y de los castellanos hasta que, tras la ordenanza real de 1477, como muestra del sometimiento real, los poderosos señores cacereños se quedaron sin el símbolo de su poder y cedieron en sus enfrentamientos. Sólo unas pocas y las de la muralla se salvaron de la medida.

Lápida sepulcral
UNA LÁPIDA SEPULCRAL ROMANA

Apenas quedan restos de lo que fue la Cáceres romana, la Norba caesarina, una colonia militar fundada en el siglo I a.C. Excepcionalmente se han encontrado algunas inscripciones funerarias empotradas en los muros de algunas casas del casco histórico. Una de ellas se conserva en el parador y se puede ver en la recepción. Se trata de una lasca de piedra de gran altura de finales del siglo II con inscripción latina en la parte central. Lucio Julio Máximo la mandó hacer con motivo de la muerte de Lucio Julio Verna, un liberto de 55 años. 

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