Vive la Historia. Parador de Chinchón

Muy cerca de Madrid, Chinchón parece, sin embargo, de otro tiempo. Su aire rural y su arquitectura popular nos sugiere lo que pudo ser la propia capital hace siglos. Su patrimonio monumental, donde destaca el convento que es hoy parador, emparenta directamente con las construcciones típicas del renacimiento y barroco madrileños.

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Ficha Técnica
Categoría: 
Convento
Fecha: 
1982
Arquitecto: 
Juan Palazuelo
BIC: 
Conjunto Histórico
EL EDIFICIO

Fueron Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla, primeros señores de Chinchón, los que fundaron en el siglo XV un monasterio agustino extramuros llamado Nuestra Señora del Paraíso, que es el precedente del actual edificio. En 1626 ese primitivo convento fue abandonado y los monjes se instalaron dentro de la ciudad cambiando su advocación por Nuestra Señora del Rosario. Es sobre este nuevo convento barroco refundado sobre el que se ha instalado el parador de turismo. Aunque el edificio ha sufrido numerosos cambios, conserva el claustro adosado a la iglesia, la iglesia y la escalera original, todo en un reconocible barroco madrileño de mampostería y aparejo de ladrillo. En torno al claustro e iglesia se ha instalado el parador que aprovecha la estructura conventual y la distribución de las antiguas celdas, así como la primitiva iglesia de planta de cruz latina cubierta por una bóveda y que hoy es una suite muy especial. Como muchos otros fue desamortizado a principios del siglo XIX, aunque con Fernando VII llegó la restitución y los frailes volvieron al convento que se convirtió en una cátedra de latín y teología. Finalmente, y tras una nueva y definitiva desamortización, en 1842, se establecieron allí los juzgados y la prisión que funcionó hasta los años cincuenta del siglo XX. En 1972 comenzaron las obras de acondicionamiento que concluyeron con su inauguración como parador en 1982.

Parador de Chinchón
ANDREAS REINHARDT, Retrato del Archiduque Carlos de Austria. (Biblioteca Nacional)
UN PRETENDIENTE A REY SE ALOJÓ EN EL CONVENTO

Uno de los huéspedes que se alojó en el convento agustino fue el archiduque Carlos de Austria (1685-1740), aspirante al trono español y uno de los contendientes de la Guerra de Sucesión (1700-1714). Fue rival del futuro rey Felipe V y el preferido por la Corona de Aragón. Aunque fracasó en su intento de ser rey de España llegó a ser emperador de Alemania. Aunque en su testamento Carlos II había nombrado sucesor a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, la antigua corona de Aragón se posicionó con el candidato austriaco convencidos de que él representaría mejor sus intereses. La Guerra de Sucesión española fue, en realidad, una guerra internacional. En noviembre de 1700, el emperador de Alemania y los príncipes alemanes se negaron a reconocer al futuro Felipe V y trataron de mantener en el trono español a un Habsburgo. En 1705 el archiduque desembarcó en Barcelona donde llegó a ser proclamado rey como Carlos III. La guerra fue muy reñida y larga. Aunque el bando austracista obtuvo importantes éxitos militares, la muerte del hermano del archiduque, el emperador José I en abril de 1711 alteró por completo la situación, ya que el pretendiente pasaba automáticamente a ser emperador de Alemania retirándose de su aventura española. En 1714 por los tratados de Utrecht y Rastatt todos los países implicados reconocían a Felipe V como rey de España.

Arte religioso entorno a un claustro. Parador de Chinchón
ARTE RELIGIOSO EN TORNO A UN CLAUSTRO

Inspirado en el ambiente monacal del edificio, el Parador de Chinchón ha recreado en la planta baja del claustro una serie conventual con imágenes religiosas. Si en el siglo XVII estas series se mostraban en los espacios públicos para enseñar a los visitantes la historia de la orden y su fundador, hoy el claustro del parador sirve de galería expositiva de una de las colecciones de arte religioso más completas de Paradores.