Vive la Historia. Parador de Ciudad Rodrigo

Tras asediar Ciudad Rodrigo durante la guerra con Portugal, la reconstrucción del castillo fue parte de las medidas de reparación que el nuevo rey castellano, Enrique II hizo a la ciudad. El actual parador, uno de los más antiguos de la Red, es un testigo mudo de la historia de Castilla.

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Ficha Técnica
Categoría: 
Alcázar
Fecha: 
1931
Arquitecto: 
José María Muguruza
BIC: 
Monumento
EL EDIFICIO

En 1372, tras sitiar y pacificar la ciudad, el rey castellano decidió reconstruir el castillo junto al río Águeda por su importante valor estratégico al estar tan próximo a la frontera con Portugal. Su reconstrucción se hizo al modo de los típicos castillos leoneses: presidido por una fuerte torre cuadrada, rodeada por un recinto con cubos de cal y canto, cuadrados en las esquinas y semicirculares a mitad de muro. El conjunto se encuentra rematado con almenas y defendido por matacanes. La parte más antigua es el recinto interior presidido por la torre del homenaje. En siglo XV se construyeron unas murallas urbanas en torno a la torre y se abrió una puerta mirando al río; posteriormente, se añadió un segundo perímetro amurallado oval en torno a la ciudad, con una longitud total superior a los dos kilómetros que es donde se encuentra el actual parador. Todavía en guerras recientes como la de Sucesión o la de la Independencia, el castillo funcionó como tal, sufriendo, una vez más, enormes destrozos. Reconstruido, en 1928, ya desprovisto de usos militares fue la sede del museo regional para pasar, por iniciativa municipal, a convertirse en Parador en 1931.

Parador de Ciudad Rodrigo
Enrique II. Museo del Prado
ENRIQUE II, EL DE LAS MERCEDES

Enrique II (1369-79) trajo muchas novedades al trono castellano: el fin de la guerra civil que le había enfrentado a su hermanastro Pedro I, el nuevo linaje de los Trastámara, la reconstrucción económica y el reforzamiento del poder real. No fue fácil ya que regiones enteras seguían fieles a la memoria de su hermano y en el exterior sólo contaba con el apoyo de Francia. La situación era especialmente difícil en la región occidental que permaneció fiel a Pedro I, situación agravada por la cercanía a Portugal, enemiga del nuevo rey, de ahí que Enrique tuviera que cercar personalmente Ciudad Rodrigo en 1370 para arrebatársela a los portugueses. Recuperada la ciudad por la vía diplomática, Enrique II trató de reparar el daño que había causado como sitiador, restauró la muralla y, en la colina que mira al río y hacia Portugal, mandó reconstruir el castillo en 1372. Pacificó su reino tras ganarse a las principales casas nobiliarias de Castilla a base de mercedes y donaciones lo que le valió el sobrenombre con el que ha pasado a la historia, Enrique “el de las Mercedes”. Su hábil y enérgica política exterior consiguió librar a Castilla de las amenazas internacionales a la vez que consolidaba su dinastía con los matrimonios de sus hijos.

Torre del homenaje. Parador de Ciudad Rodrigo
LA DEFENSA DE CASTILLA

El castillo de Ciudad Rodrigo destaca por su soberbia torre del homenaje. Situada en el centro del recinto, y constituyendo el verdadero alcázar, es una ancha torre de base cuadrada de 17 metros de lado. Está coronada por almenas y, a mitad de su altura, un verdugo de piedra señala los tres pisos del interior. Son visibles al exterior dos ventanas de arcos góticos gemelos.

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