Los monotipos de César Manrique

Una pincelada de color en el Parador de Santiago

Con motivo del año Santo compostelano en 1954, se inaugura el Hostal Dos Reis Católicos. El Hostal estaba destinado a albergar a distintos tipos de turistas, por lo que se podían encontrar desde habitaciones compartidas para peregrinos, hasta suites de lujo. Para la decoración de sus paredes se contó con obra de los artistas más destacados del panorama artístico del momento, entre los que se encontraba César Manrique. Su aportación fue de más de 30 monotipos, en su mayoría bodegones, de riquísimo cromatismo que contrasta con el edificio y la ciudad. Hoy en día se puede disfrutar de estas piezas en el "salón chimenea" y en la tercera planta del Parador de Santiago.

Monotipo. César Manrique