Ruta Camino del Cid

Métete en el papel del héroe castellano y recrea el camino que cabalgó rumbo a su destierro desde Burgos a Valencia, recogido en el Cantar.

Día 1
Salida. Domingo.
Siéntete cual Charlton Heston encarnando al héroe castellano recorriendo esta ruta que homenajea a la obra cumbre de los libros de gesta medievales españoles: El Cantar del Mío Cid. El itinerario arranca en Lerma, donde destacan su Palacio Ducal, en el que está emplazado el Parador, su Plaza Mayor, la ExColegiata de San Pedro, el pasadizo del Duque o la Plaza de Sta. Clara, etcétera.

En los numerosos conventos se pueden comprar exquisitos pasteles y dulces y es obligado dar buena cuenta de un tierno lechazo asado regado con un tinto de la DO Arlanza. Para situar bien la historia conviene acercarse hasta Vivar del Cid, cuna del Campeador, y a la monumental capital burgalesa donde tuvo lugar la supuesta Jura de Santa Gadea que provocó su marcha.
Días 2 y 3
Lunes y Martes.
Rumbo suroeste, y con merecidas paradas la medieval Covarrubias o la joya románica de Santo Domingo de Silos donde suena el canto gregoriano, llegamos a la capital soriana. Ciudad de poetas, Soria invita a callejear y descubrir los rincones que inspiraron a Bécquer, Machado y Gerardo Diego. De visita obligada son joyas arquitectónicas como la Iglesia de Santo Domingo, la Concatedral de San Pedro, el claustro románico de San Juan de Duero o dos de sus referentes culturales: el bucólico San Polo, antiguo monasterio del Temple, y la ermita de San Saturio, con su relajante paseo de álamos a la orilla del loado río Duero.

Tras coger fuerzas con las barritas energéticas autóctonas -los crujientes e irresistibles torreznos sorianos-, u otras delicias gastronómicas -intenta coincidir en temporada micológica- resulta interesante acercarse al yacimiento celtíbero de Numancia, que pasó a la historia por su férrea defensa ante el asedio romano. En las proximidades merece una parada El Burgo de Osma, puerta de entrada del paseable Cañón del Río Lobos.
Día 4
Miércoles.
Camino de las costas levantinas arribamos a Sigüenza, la ciudad del Doncel, que sorprende por su belleza. Un irrepetible conjunto urbano de trama medieval y amurallado presidido por el imponente Castillo, en el que está ubicado el Parador. En esta villa podrá encontrar lugares de interés como la Catedral -que alberga el sepulcro del Doncel, una de las principales esculturas del gótico tardío español-, la Plaza Mayor, la Casa del Doncel, la Portada de las Clarisas de Santiago, la Parroquia de San Vicente o la Parroquia de Sta. María. Plazas y calles para descubrir, para conocer, para viajar a un esplendoroso pasado, una ciudad para despedirse de manera especial de esta ruta por tierras manchegas, por las tierras de Don Quijote y Sancho.

Dentro del término municipal se encuentran la Salinas de Imón, a las que debe en gran medida la localidad su pasada riqueza, durante muchos años las de mayor producción de la Península Ibérica. Un conjunto de alto interés etnográfico que se encuentra abandonado.

Por cierto, no puedes irte sin probar el fino seguntino, una especialidad local muy refrescante a base de gaseosa, vermú rojo y la espuma de la cerveza acompañado por alguna de sus afamadas tapas.
Día 5
Jueves.
Nuestra siguiente etapa es Teruel, si bien no te arrepentirás si te desvías previamente para visitar Albarracín, uno de los pueblos más bonitos de España. Un lugar único en el que pasear por sus calles, recorrer su muralla y adentrarse en sus monumentos es como hacer un viaje al medievo. ¡Presta atención a las originales aldabas (llamadores de las puertas) de hierro forjado!

Teruel es hablar de mudéjar, de un bello legado cultural y monumental que ha pervivido a lo largo de los siglos, y también de los Amantes de Teruel, cuyo mausoleo se puede visitar y cuya leyenda ha dado lugar a una multitudinaria y romántica fiesta.

El mudéjar de Teruel, reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, bebe en la tradición islámica aragonesa destacando la torre de la Catedral, la torre de San Pedro, la torre de San Martín, la torre de San Salvador y la torre de la Merced... No hay que dejar de visitar la bella techumbre de la seo de gran belleza y armonía. Pero la arquitectura de Teruel existe más allá del Mudéjar y también es especialmente reseñable su muestrario de edificios Art Decó.

Especialmente si viajas con niños o eres fan de Parque Jurásico no puede dejar de asistir a Dinópolis, parque temático dedicado al mundo de los dinosaurios. Y no encontrarás mejor souvenir que el Jamón de Teruel, que fue el primero con Denominación de Origen de España.
Días 6 y 7
Viernes y Sábado.
Nuestro destino final Valencia, una de las ciudades más atractivas, modernas y cosmopolitas de nuestro país. No dejes de visitar la futurista Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñada por Santiago Calatrava, y deambular por el casco antiguo: la Lonja de la Seda, declarada Patrimonio de la Humanidad; el Mercado Central; la Catedral -donde no se puede olvidar subir al “Miguelete”-, el Palau de la Generalitat, el Palacio del Marqués de Dos Aguas, las torres de Serranos o las de Quart.

Paradas culturales obligatorias son el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), el centro cultural La Beneficencia y el Museo de Bellas Artes para admirar sus interesantes colecciones de arte y exposiciones. No te puedes ir de Valencia sin probar la paella, conocer la célebre playa urbana de La Malvarrosa, disfrutar de sus famosos helados o tomarte una auténtica horchata con fartons.
Al atardecer, pocas experiencias se pueden equiparar a contemplar la belleza de una puesta de sol durante un paseo en barca por La Albufera. En pleno Parque Natural, uno de los humedales más importantes de Europa y de gran riqueza ornitológica se emplaza precisamente el Parador -destino obligado para los amantes del golf por su prestigioso campo-, integrado en el paraje dunar y el bosque de pinos que lo rodea y con una majestuosa playa virgen a sus pies. Y aunque al día siguiente hay que seguir viaje, la ciudad goza de una animadísima vida nocturna en la que la noche se junta con el día casi sin enterarse.

Desde el Parador de El Saler tendrás la oportunidad de descubrir una de las más atractivas ciudades de nuestro país. No dejes de visitar al Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñada por Santiago Calatrava y deambular por el casco antiguo de Valencia: la Lonja, declarada Patrimonio de la Humanidad, el Mercado Central, la Catedral, el Palau de la Generalitat, el Palacio del Marqués de Dos Aguas, las torres de Serranos o las de Quart. Acercarse al IVAM, al centro cultural La Beneficencia y al Museo de Bellas Artes para admirar sus interesantes colecciones de arte y exposiciones. Pero también te espera el golf, el Spa del Parador, el mar, la playa y al atardecer dar un paseo en barca por la Albufera para no perderse la belleza de la puesta de sol.