Ruta de la Costa Blanca a la Costa del Azahar

Disfruta del soleado levante, de su playas y calas, de su cultura y su cocina, desde Jávea a Benicarló pasando por la cosmopolita Valencia.

Día 1
Salida. Domingo.
Iniciamos esta ruta que discurre a orillas del Mediterráneo en tierras alicantinas al norte de la luminosa y turística Costa Blanca. Nuestra primera etapa es la hermosa ciudad de Jávea/Xàbia, población de tradición marinera que conserva un interesante núcleo histórico con estrechas calles empedradas de casas encaladas, edificios de portales arqueados, ventanales góticos y rejas de hierro que invitan a recorrerlo.

Pero sin duda su gran atractivo es un paradisiaco entorno de playas, calas y bellos miradores y un apacible y soleado litoral ideal para la práctica de deportes náuticos y actividades subacuáticas. Mucha atención a su cocina porque sería un pecado no probar sus deliciosos arroces, pescados y fideuás, y muy especialmente las inigualables gambas rojas de la zona.

Muy próximo está el Parque Natural del Montgó que emerge protector entre Jávea y Denia, merece la pena acercarse a los bellos cabos de la Nao, San Martín y San Antonio o conocer el cercano parque temático Terra Mítica, en Benidorm, o lugares como Calpe o Altea.
Día 2
Lunes.
Desde el Parador de El Saler tendrás la oportunidad de descubrir una de las más atractivas ciudades de nuestro país. No dejes de visitar al Ciudad de las Artes y las Ciencias , diseñada por Santiago Calatrava y deambular por el casco antiguo de Valencia: la Lonja, declarada Patrimonio de la Humanidad, el Mercado Central, la Catedral, el Palau de la Generalitat, el Palacio del Marqués de Dos Aguas, las torres de Serranos o las de Quart. Acercarse al IVAM, al centro cultural La Beneficencia y al Museo de Bellas Artes para admirar sus interesantes colecciones de arte y exposiciones. Pero también te espera el golf, el Spa del Parador, el mar, la playa y al atardecer dar un paseo en barca por la Albufera par no perderse la belleza de la puesta de sol.
Día 3
Martes.
Sin abandonar la costa y rumbo norte alcanzamos Valencia, una de las ciudades más atractivas, modernas y cosmopolitas de nuestro país. No dejes de visitar la futurista Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñada por Santiago Calatrava, y deambular por el casco antiguo: la Lonja de la Seda, declarada Patrimonio de la Humanidad; el Mercado Central; la Catedral -donde no se puede olvidar subir al “Miguelete”-, el Palau de la Generalitat, el Palacio del Marqués de Dos Aguas, las torres de Serranos o las de Quart.

Paradas culturales obligatorias son el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), el centro cultural La Beneficencia y el Museo de Bellas Artes para admirar sus interesantes colecciones de arte y exposiciones. No te puedes ir de Valencia sin probar la paella, conocer la célebre playa urbana de La Malvarrosa, disfrutar de sus famosos helados o tomarte una auténtica horchata con fartons.
Al atardecer, pocas experiencias se pueden equiparar a contemplar la belleza de una puesta de sol durante un paseo en barca por La Albufera. En pleno Parque Natural, uno de los humedales más importantes de Europa y de gran riqueza ornitológica se emplaza precisamente el Parador -destino obligado para los amantes del golf por su prestigioso campo-, integrado en las dunas y el bosque de pinos que lo rodea y con una majestuosa playa virgen a sus pies. Y aunque al día siguiente hay que seguir viaje, la ciudad goza de una animadísima vida nocturna en la que la noche se junta con el día casi sin enterarse.