Ruta de la Montaña Palentina y los Picos de Europa

Naturaleza y arte románico se aúnan en esta propuesta que evidencia la belleza salvaje de la Montaña Palentina y de los Picos de Europa.

Días 1 y 2
Domingo y Lunes.
Con las aguas del Pantano de Ruesga a sus pies y escarpados picos de fondo, el Parador de Cervera es un campamento base ideal para sumergirse en la Cordillera Cantábrica y en el esplendoroso paraje virgen del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, refugio habitual del esquivo oso pardo. Un paraíso para los amantes de la naturaleza -no perderse entre septiembre y octubre el espectáculo de la berrea del ciervo- y, de manera especial, para los aficionados a la caza y la pesca.

Anímate a conocer el entorno través de alguna de las rutas como la de los pantanos, la de los miradores, la del Roblón de Estalaya, donde verás “El Abuelo”, un impresionante roble de extraordinaria longevidad; La Tejada de Tosande, con sus tejos milenarios de 5 o 6 metros de altura; o la preciosa Senda del Bosque Fósil, con un suelo en el que se aprecian tocones y troncos de árboles de un bosque que existió hace 300 millones de años. Una opción más relajada es recorrer el Canal de Castilla en barco turístico y a los más pequeños les encantará el parque de aventuras "El Robledal del Oso", con divertidos recorridos entre los árboles.

En las proximidades se concentran más de un centenar de templos románicos, desde grandes monasterios hasta pequeñas ermitas integradas en el paisaje, como el Monasterio y Museo de Santa María la Real, en la “galletera” Aguilar de Campoo, la iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga o la Iglesia de San Juan de Moarés de Ojeda, con su sorprendente pantocrátor.

A poco más de 50 kilómetros hacia el sur merece una visita la Villa Romana de La Olmeda, un yacimiento de dimensiones palaciegas cuyos suelos cubren más de 1.500 m2 de coloridos mosaicos.
Día 3
Martes.
Para viajar desde Cervera a Fuente Dé hay varias posibilidades y todas ellas garantizan el disfrute de espectaculares paisajes en un sinuoso recorrido de apenas 80 kilómetros. La grandiosidad de los Picos de Europa -que reciben este nombre porque era lo primero que divisaban los norteños que emigraban a América cuando regresaban en barco- uno de los más espectaculares y bellos de la península Ibérica, impacta al viajero.

Dada su privilegiada ubicación, el Parador es un excelente lugar de alojamiento para conocer este incomparable Parque Natural. A través del teleférico de Fuente Dé, situado junto al Parador, podemos ascender cómodamente al corazón del Macizo Central o de Arríeles o al mirador de Áliva. Existen numerosas y variadas rutas para disfrutar del entorno y de pequeños pueblos de montaña, como Mogrovejo. También es interesante visitar Potes, la villa de los puentes y de las torres famosa por sus orujos. El cocido lebaniego es una magnífica forma de reponer fuerzas al regreso de tus excursiones por la zona y no puedes dejar de probar el peculiar queso Picón Bejes-Tresviso que se madura en cuevas.

Y si te gusta el deporte de aventura éste es tu destino: piragüismo, rafting, descenso de cañones, escalada, alpinismo, rapel, travesía con raquetas por la nieve, subir el Naranco de Bulnes, rutas a caballo… ¿A cuál te apuntas?