Ruta de los Reales Sitios

Palacios y jardines versallescos en esta evocadora ruta que parte de Chinchón y te lleva a Aranjuez, La Granja y la histórica Tordesillas.

Día 1
Salida. Domingo.
Arrancamos en Chinchón, a medio centenar de kilómetros de Madrid, y en su icónica y cinematográfica Plaza Mayor. Uno de los cosos más bellos de España con sus más de 230 balcones de madera y que aún hoy acoge la celebración de festejos taurinos. Las casas solariegas, bellos patios y galerías soportadas por preciosas columnas confieren una singular belleza a la villa del ajo y el anís, declarada como Muy Leal y Noble por Felipe V.

En el centro podrás ver monumentos como la Torre del Reloj, la Iglesia de la Asunción, el Monasterio de las Clarisas, la Casa de la Cadena, el Castillo de los Condes o el teatro de Lope de Vega. Aunque solo sea por curiosidad etnográfica bien merece una visita el Mesón Cuevas del Vino, una emblemática casa de labranza catalogada de interés turístico con molino de aceite, lagares y bodega con impresionantes tinajas firmadas por un sinfín de ilustres clientes que han desfilado por este restaurante-museo como Orson Welles, Yul Brynner, Rafael Alberti, Mark Knopfler, Manolo Escobar…

El Parador es un antiguo convento agustino, de amplios ventanales, preciosas zonas comunes y habitaciones decoradas de forma exquisita. Su precioso patio interior lleno de nísperos, y los cuidados jardines harán que disfrutes de un bello y tranquilo lugar, donde debes dar cuenta de platos como el cocido, la sopa de ajo o el cordero asado.

A escasos kilómetros se encuentra Aranjuez. Este Real Sitio declarado "Paisaje cultural Patrimonio de la Humanidad" es palacio y vega fértil. Idílico lugar elegido desde los Reyes Católicos como residencia de descanso de los monarcas españoles. Los Jardines de la Isla, el Palacio, los Jardines del Príncipe son algunos de los lugares que no hay que dejar de visitar.

Madrid, a un paso de Chinchón, ofrece todos los atractivos de la capital de España.
Día 2
Lunes.
El Real Sitio de La Granja de San Ildefonso está situado en la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, a unos 90 km de Madrid. Felipe V se retiró a este lugar en 1724 y durante los 20 años siguientes engrandeció con inspiración versallesca los jardines y el palacio, usado como residencia de verano por todos sus sucesores hasta Alfonso XIII. La belleza del palacio, los jardines, sus fuentes, el interesante Museo del Centro Nacional de Vidrio, con demostraciones de soplado y tallado, son una excusa perfecta para alojarse en este Parador, donde no debes olvidar disfrutar de su spa o apretarte unos judiones. Si quieres contemplar el increíble espectáculo que dibuja el agua en las fuentes, atento al calendario porque habitualmente funcionan en días señalados entre abril y el 25 de agosto.

Además, destacan las numerosas rutas de senderismo por la sierra de Guadarrama que se puede realizar partiendo desde La Granja o desde Valsaín.

Si dispones de tiempo, acércate hasta la monumental Segovia, situada a apenas 10 kilómetros, para conocer al menos el acueducto, la catedral y el alcázar, hacerte una ruta de tapas o comerte un cochinillo en el Parador.
Día 3
Martes.
A hora y media de viaje, en tierras vallisoletanas, y con posibles escalas en puntos de interés histórico-artístico como Arévalo y Medina del Campo o la vitivinícola Rueda, nuestro destino es Tordesillas, localidad siempre unida a los reyes de España. Su hombre pasado a la historia por el histórico tratado homónimo firmado allí el 7 de junio de 1494 por el cual las coronas castellana y portuguesa dividieron el mundo en dos partes.

Destacan en la población la Plaza Mayor, que data de los siglos VI y VII, el puente, la muralla, el Real Monasterio de Santa Clara -donde vivió recluida 46 años Juana la Loca-, la Iglesia Museo de San Antolín, la Casa del Tratado, diversos templos y numerosas casas y palacios.

El Parador, al abrigo de un frondoso pinar y un cuidado jardín, invita al descanso, la tranquilidad y relax. Es el lugar ideal para catar vinos de las cuatro denominaciones de Origen próximas (Rueda, Toro, Ribera del Duero y Cigales) y organizar excursiones de enoturismo y es obligado probar una especialidad que solo encontrarás en esta villa, el Gallo Turresilano, elaborado en base a una antigua receta.

A 30 kilómetros se encuentra Valladolid donde te espera el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de la Ciencia, la Plaza Mayor... y donde debes probar su inigualable oferta de tapas, auténtica bandera gastronómica de la capital pucelana.