Ruta del Mediterráneo

Sol, playa y buena mesa. Recorre de norte a sur el turístico litoral oriental de la castellonense costa del Azahar a la malagueña del Sol.

Días 1 y 2
Domingo y Lunes.
La comarca natural del Maestrazgo dispone de un luminoso frente litoral en el que se diluyen las montañas y sierras que encierra el maestrazgo interior. En la Costa del Azahar, Benicarló es un buen punto de partida para conocer esta agradable costa con lugares como Peñíscola, donde domina la población el icónico castillo templario del Papa Luna que parece volar sobre el mar.

Hacia el interior podemos visitar la zona de Els Ports-Maestrat que tiene como capital la bella población de Morella, uno de los pueblos más bonitos de España con murallas centenarias coronadas por el robusto castillo a más de mil metros de altura.
Benicarló, con un casco histórico medieval plagado de casas señoriales, es una ciudad dinámica donde practicar turismo activo en la Estación Náutica Benicarló-Peñíscola o en la que salir a tomar una copa durante las noches de verano.
Día 3
Martes.
Sin abandonar la costa y rumbo sur alcanzamos Valencia, una de las ciudades más atractivas, modernas y cosmopolitas de nuestro país. No dejes de visitar la futurista Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñada por Santiago Calatrava, y deambular por el casco antiguo: la Lonja de la Seda, declarada Patrimonio de la Humanidad; el Mercado Central; la Catedral -donde no se puede olvidar subir al “Miguelete”-, el Palau de la Generalitat, el Palacio del Marqués de Dos Aguas, las torres de Serranos o las de Quart.

Paradas culturales obligatorias son el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), el centro cultural La Beneficencia y el Museo de Bellas Artes para admirar sus interesantes colecciones de arte y exposiciones. No te puedes ir de Valencia sin probar la paella, conocer la célebre playa urbana de La Malvarrosa, disfrutar de sus famosos helados o tomarte una auténtica horchata con fartons.

Al atardecer, pocas experiencias se pueden equiparar a contemplar la belleza de una puesta de sol durante un paseo en barca por La Albufera. En pleno Parque Natural, uno de los humedales más importantes de Europa y de gran riqueza ornitológica se emplaza precisamente el Parador -destino obligado para los amantes del golf por su prestigioso campo-, integrado en el paraje dunar y el bosque de pinos que lo rodea y con una majestuosa playa virgen a sus pies. Y aunque al día siguiente hay que seguir viaje, la ciudad goza de una animadísima vida nocturna en la que la noche se junta con el día casi sin enterarse.
Día 4
Miércoles.
Arribamos a tierras alicantinas al norte de la luminosa y turística Costa Blanca. Nuestro destino es la hermosa ciudad de Jávea/Xàbia, población de tradición marinera que conserva un interesante núcleo histórico con estrechas calles empedradas de casas encaladas, edificios de portales arqueados, ventanales góticos, rejas de hierro... que invitan a recorrerlo.

Pero sin duda su gran atractivo es un paradisiaco entorno de playas, calas y bellos miradores y un apacible y soleado litoral ideal para la práctica de deportes náuticos y actividades subacuáticas. Mucha atención a su cocina porque sería un pecado no probar sus deliciosos arroces, pescados y fideuás, y muy especialmente las inigualables gambas rojas de la zona.

Muy próximo está el Parque Natural del Montgó que emerge protector entre Jávea y Denia, merece la pena acercarse a los bellos cabos de la Nao, San Martín y San Antonio o conocer el cercano parque temático Terra Mítica, en Benidorm, o lugares como Calpe o Altea.
Día 5
Jueves.
Seguimos descendiendo hasta llegar a la Costa Cálida, donde Lorca se asoma tímidamente. Situada entre el mar Mediterráneo y la montaña, la conocida como la Ciudad de la Luz presenta gran variedad de contrastes y paisajes pintorescos, entre ellos 8 kilómetros de costa de aspecto virgen y armonioso con pequeñas calas paradisiacas pobladas de naturaleza mediterránea y playas de arena, grava y bolos.

Disfruta de uno de los conjuntos históricos más atractivos del sureste peninsular con una temperatura media anual de 18º. Construido en el recinto del Castillo de Lorca el Parador ofrece un viaje a través del tiempo, desde el yacimiento arqueológico hallado bajo el hotel, hasta sus magníficas instalaciones de diseño, su piscina interior y el relajante spa. Entre los restos del pasado aquí podrás ver la sinagoga del siglo XV, el aljibe islámico, la muralla almohade o la alcazaba del castillo.

Lorca guarda preciosos rincones que te gustará descubrir: murallas medievales, torres, barrios judíos, aljibes, sinagogas, campos de naranjos y viñedos. Todo ello es la herencia de tres civilizaciones: la cristiana, la judía y la musulmana. Paseando por sus calles descubrirás por qué la llaman “Ciudad de los cien escudos”.

En plena región de Murcia además de los afamados productos de su prolífica huerta no puedes dejar pasar la oportunidad de degustar sus variados salazones de pescados, auténtica joya del Mediterráneo.
Días 6 y 7
Viernes y Sábado.
Culminamos la ruta en Nerja, en el extremo norte de la turística Costa del Sol, popularizada gracias a la serie televisiva “Verano Azul”. La estancia en el Parador, que parece volar sobre el mar situado sobre un acantilado, te permitirá disfrutar de maravillosas playas o de increíbles vistas panorámicas del Mediterráneo y toda la costa como los bellos acantilados de Maro o el Balcón de Europa. Además, en la zona se pueden realizar múltiples actividades especialmente de todo tipo de deportes náuticos.

La localidad, esconde tesoros como la Cueva de Nerja, integrada por numerosas salas subterráneas, la más amplia presidida por la mayor columna del mundo de 45 metros de altura y 64 de perímetro, que acoge en verano el Festival de Música y Danza.

Enclavada en la comarca de La Axarquía, encontrarás una sucesión de poblaciones de gran sabor andaluz en las que se respira la nostalgia de un esplendoroso pasado árabe tanto en el litoral -Rincón de la Victoria, Alamayate o Torre del Mar, como en el interior, como Frigiliana, con su caso antiguo judeo-morisco.

Y como broche para esta ruta nada mejor que un homenaje gastronómico a base de los famosos arroces de la zona acompañados con un suculento espeto de pescado de sardinas, si olvidar los vinos dulces que se elaboran en la DO Montes de Málaga.