Parador de Lorca

Conoce el entorno

Lorca guarda preciosos rincones que te gustará descubrir: murallas medievales, torres cristianas que vigilan orgullosas la ciudad, barrios judíos, aljibes, sinagogas, campos de naranjos y viñedos. Todo ello es la herencia de tres civilizaciones: la cristiana, la judía y la musulmana. En cada esquina aparecen fachadas blasonadas, escudos nobiliarios, palacios, iglesias y cofradías. Paseando por las calles de Lorca descubrirás por qué la llaman “Ciudad de los cien escudos”, su noble pasado y la gran cantidad de edificios barrocos te explicarán solo con su presencia el motivo del apelativo.

Qué ver

  • Plaza de España
  • Ayuntamiento
  • Palacio de Guevara
  • Casa de los Condes de San Julián
  • Palacio Huerto Ruano
  • Teatro Guerra
  • Museo Arqueológico
  • Museos de Bordados de Semana Santa

Qué hacer

  • Playa de Calnegre y Playa Larga (30 km)
    Calas de Siscar, Junquera, Baño de las Mujeres, San Pedro y Cala Honda (30 km)
  • Murcia (75 km)
  • Cartagena (96 km)
  • Águilas (36 km)

Recomendación del experto

  • Visita la Fortaleza del Sol
Además de un bastión defensivo que marcó durante siglos la frontera entre el reino cristiano y el musulmán, signo defensivo, atalaya y seña de identidad de la ciudad y su territorio, la Fortaleza del Sol es un gran espacio temático donde combinar el ocio con la cultura, la diversión y el aprendizaje, la historia con espectáculo. Una propuesta turística única que ha convertido el Castillo de Lorca en un escenario total donde el visitante podrá vivir una intensa experiencia cultural, un recorrido por el tiempo donde usted y los suyos serán los verdaderos protagonistas.
  • Visitas guiadas a la Judería y Sinagoga del S. XV :
La sinagoga de Lorca conserva todos los elementos propios de las Sinagogas: restos de arca santa (arón ha-qodesh), el estrado de lectura (bimá), en espacio entre ambos (vía sacra) y restos de la galería de mujeres (matroneum) dispuesta en alto.
Construida en el siglo XV, queda encajada en un pequeño promontorio con el nivel de su suelo excavado en el terreno natural, alcanzando una mayor altura en el interior. De planta rectangular y con hornacina para la “Toráh”.