Parador de Pontevedra

Barón, 19 36002 Pontevedra Pontevedra
+34 986855800
Director: Meritxell Marcos Peiró

En el casco histórico de la magnífica ciudad de Pontevedra, se ubica el Parador, palacio renacentista del siglo XVI y antigua residencia de los Condes de Maceda. En él te recibirá una señorial escalinata de piedra labrada que conduce a acogedoras habitaciones. El edificio, decorado con antigüedades y muebles clásicos de gran valor, combina líneas regias, nobles y señoriales, con referencias de ensueño rural, en un entorno que invita a recorrer calas y playas, y a disfrutar del buen marisco y de los excelentes vinos.

Es imprescindible un paseo por el elegante y cuidado casco histórico de Pontevedra, peatonalizado en su mayoría, para visitar la Basílica de Santa María la Mayor, joya de arquitectura gótica, y la Iglesia de la Virgen Peregrina, capilla de planta en forma de vieira y preciosa iluminación nocturna. También merece la pena que visites el Museo de Pontevedra, con sus fondos repartidos en cinco sedes diferentes: el Convento de Santo Domingo, el Palacio Sarmiento, el edificio Castro Monteagudo, el de García Flórez y el de Fernández López.

A pocos kilómetros de la ciudad, las Rías Baixas se abren al Atlántico, y allí podrás disfrutar de fantásticos atardeceres en lugares como la Isla de A Toxa, playas urbanas como la de Silgar en Sanxenxo, o inmensos arenales dorados como A Lanzada.

Servicios e instalaciones

ascensor
bar
TV en habitaciones
secador de pelo en habitaciones
desayuno
jardín
cambio de moneda
calefacción
no animales
aire acondicionado
conferencias y reuniones
tarjeta de crédito
minibar
restaurante
teléfono en habitaciones
caja fuerte
lavandería
wifi

Lo que opinan los Amigos

Imagen de 71511356
MIGUEL
19/09/2021
10

Es siempre un placer pasar unos días en el parador de Pontevedra y disfrutar del mismo y del encanto de una ciudad como Pontevedra con ese casco anyiguo peatonalizado completamente. Además, a pesar del ambientazo nocturno del centro, estupendo para disfrutar de la noche en la ciuda, el parador es un remanso de paz.