Parador de Santiago de Compostela
GL

Praza do Obradoiro, 1 15705 Santiago de Compostela A Coruña
+34 981582200
Director: Julio Castro Marcote

En Santiago de Compostela, destino de millones de peregrinos, ciudad donde los rayos del sol iluminan las fachadas en verano y la lluvia hace que un ambiente mágico se apodere de las calles empedradas en invierno, se ubica uno de los hoteles más lujosos y bellos de la red de Paradores. El Parador de Santiago, conocido como Hostal dos Reis Católicos, mezcla de historia, arte y tradición, sueño de peregrinos y emblema de Santiago, se sitúa en la Plaza do Obradoiro formando con la catedral un ángulo de espectacular belleza en una de las capitales más visitadas del mundo. Alojarse aquí es hacerlo en un lugar verdaderamente único y exclusivo.

El Hostal nació como Hospital Real en 1499 para albergar a los caminantes que se dirigían en peregrinación a Santiago. En el interior de este Parador Museo, considerado el hotel más antiguo del mundo, descubrirás cuatro claustros preciosos, elegantes estancias, espectaculares habitaciones y un lujoso comedor que ofrece pescados y carnes cocinados a la gallega, además de las clásicas filloas caramelizadas con manzana y crema.

 

Servicios e instalaciones

aire acondicionado
antena parabólica
ascensor
bar
business centre
caja fuerte
calefacción
cambio de moneda
Canal+
conferencias y reuniones
facilidades de accesibilidad
garaje
internet por cable
minibar
museo
no animales
punto de recarga para coches eléctricos
restaurante
secador de pelo en habitaciones
tarjeta de crédito
teléfono en habitaciones
tienda
TV en habitaciones
wifi

Lo que opinan los Amigos

Imagen de 71511356
71511356
30/01/2019
10

El parador De Santiago es único. En si mismo es un museo en una ubicación inigualable, en una plaza maravillosa y junto a la magnífica catedral.
Pero además, esta vez, para celebrar el cumpleaños de mi mujer elegimos la experiencia de su habitación ... y fue realmente eso, una experiencia que desde el primer instante hsta la despedida, mereció la pena. Y eso sin olvidar ni la cena ni el trato de todo el personal.