Parador de Santo Estevo

Monasterio de Santo Estevo 32162 Nogueira de Ramuín Ourense
+34 988010110
Director: Miguel Castro

En el corazón de la Ribeira Sacra, espacio natural de original belleza en el interior de Galicia, donde se encuentran los ríos Miño y Sil, se esconde entre un gran manto de verde arboleda el Monasterio de Santo Estevo, convertido hoy en un precioso Parador. Se cree que el origen del monasterio se remonta a los siglos VI y VII. En él se aprecian claramente los estilos barroco y románico, con tres impresionantes claustros, uno románico, uno gótico y otro renacentista, por los que podrás pasear en noches tranquilas, bajo tenue iluminación y con un leve sonido de música religiosa acompañándote. La belleza y monumentalidad del edificio han hecho que fuese declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1923.

77 habitaciones, todas ellas diferentes, algunas de ellas ofrecen vistas al paisaje verde y a los impresionantes Cañones del Sil. En el Parador disfrutarás además de un restaurante con terraza al lado del bosque de castaños, una cafetería con terraza en el claustro de la portería, amplios y bellos salones, ideales para celebraciones, y preciosos jardines. La tranquilidad y la paz están a tu alcance en este precioso lugar, que además cuenta con un exclusivo spa de increíbles vistas… tan sólo tienes que venir y alojarte.

 

Servicios e instalaciones

aire acondicionado
ascensor
bar
caja fuerte
calefacción
cambio de moneda
conferencias y reuniones
facilidades de accesibilidad
garaje
jacuzzi
lavandería
minibar
museo
no animales
parking
restaurante
sala de tratamientos
sauna
secador de pelo en habitaciones
spa
tarjeta de crédito
teléfono en habitaciones
TV en habitaciones
wifi en zonas comunes

Lo que opinan los Amigos

Imagen de 71947709
M CONCEPCION
22/09/2021
10

Hay que ir, el parador y la zona lo merecen. Fantastico!! Estancias para relajarse y desconectar. Spa agradable y jacuzzi al aire libre. Personal muy amable y pendientes del cliente. Buen restaurante en antiguas caballerizas. Buena cocina. Impresionante estar en el claustro de los obispos a media tarde y escuchar canto gregoriano!!
Esperamos volver, nos han quedado cosas por hacer y visitar.
Enhorabuena a la dirección del parador y su equipo.