Un recorrido por la historia de Paradores de Turismo

17/12/2013
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Paradores de Turismo de España, S.A.

Un recorrido por la historia de Paradores de Turismo

La empresa pública cumple 85 años de existencia. Paradores de Turismo se ha convertido a lo largo de los años en un referente en el sector turístico a nivel nacional e internacional, ya que siempre ha estado ligado a la modernización y evolución del turismo en nuestro país.

El Parador de Alcalá de Henares (Madrid) es el escenario elegido para albergar la exposición sobre los 85 años de historia de Paradores de Turismo. Se trata de una muestra, que a través de imágenes, fotografías y objetos, hace un recorrido desde los orígenes de la compañía hasta la actualidad. Todo aquel que quiera visitarla podrá hacerlo desde hoy hasta el 8 de enero de 2014.

Los elementos expuestos en esta muestra ayudan a comprender por qué Paradores de Turismo se ha convertido a lo largo de los años en un referente en el sector turístico a nivel nacional e internacional, ya que siempre ha estado ligado a la modernización y evolución del turismo en nuestro país. Los acontecimientos sucedidos a lo largo del siglo XX marcaron directamente la evolución de Paradores, siendo en algunos casos el escenario elegido de encuentros históricos como la reunión de los “Padres de la Constitución” en el Salón del Silencio del Parador de Gredos.

Este recorrido por la historia de Paradores marca las diferentes épocas y modas de más de ocho décadas de España. Así, se pueden ver los diferentes uniformes que han vestido los empleados de la empresa desde su creación en 1928 hasta la actualidad; como por ejemplo el traje de guarda del Parador de Gredos de 1928 y los trajes regionales vinculados a cada provincia que vestían los camareros, hasta el último uniforme que visten todos los empleados de la Red desde 2009 creado exclusivamente para la empresa por la diseñadora española María Lafuente.

A lo largo de los años, Paradores ha servido de ejemplo del buen hacer y del excelente servicio. El detalle y la calidad se han convertido en las señas de identidad de la empresa. Las vajillas, cristalerías, cuberterías y mantelerías han evolucionado para adaptarse a los nuevos tiempos y aquí se puede ver esa evolución a través del montaje de una mesa con sus correspondientes servicios para un almuerzo. También las cartas transportan al visitante a otras épocas y los documentos que explicaban al cliente cómo hacer uso de un bufé o de un minibar, cuando en España prácticamente no existían.

En cuanto a la gastronomía, Paradores se ha caracterizado a lo largo de su historia por contar con los mejores profesionales que han sabido aunar la tradición y la vanguardia en los platos.  En la exposición se muestra un pequeño ejemplo de todas las jornadas y proyectos gastronómicos que se han llevado a cabo a nivel nacional e internacional.

El cambio es evidente en los edificios y su decoración. Los baños, las habitaciones, las zonas comunes, las piscinas… todo ha evolucionado para adaptarse a las nuevas necesidades de los viajeros del siglo XXI. El cliente ha sabido valorar la calidad y el detalle con el que se trabaja en Paradores de Turismo. Todos los establecimientos se unen en una Red y sin embargo cada uno tiene su propia esencia. Los clientes han sido y son el mejor valor de la compañía y todos, ilustres o no, forman parte de la historia de Paradores.

Paradores en la historia

Los orígenes de Paradores de Turismo se remontan a 1910, cuando el Gobierno de España presidido por José Canalejas decidió encargar al marqués de la Vega-Inclán el proyecto de crear una estructura hotelera, inexistente entonces en nuestro país, en cuyos establecimientos se diera hospedaje a los excursionistas y viajeros, al tiempo que se mejorara la imagen internacional de España. Al año siguiente se creó una Comisaría Regia de Turismo y al frente de esta entidad se nombró al citado marqués de la Vega-Inclán.

Pero había que esperar algunos años más para asistir al nacimiento del primero de los establecimientos que estarían llamados a formar la red de Paradores. Fue en 1926, cuando, siguiendo este ambicioso proyecto, y desde la Comisaría Regia de Turismo, el propio monarca Alfonso XIII se ocupó personalmente de elegir el mejor emplazamiento de aquel primer establecimiento. Cuenta la leyenda que el rey y el marqués tuvieron sus diferencias a la hora de elegir el lugar exacto para la construcción del edificio y que esto le costó la destitución de su puesto al marqués de la Vega-Inclán. 

El lugar elegido fue la Sierra de Gredos, entre Madrid y Ávila, en medio de un paraje natural de singular belleza. Las obras comenzaron el 1 de agosto de 1926 asesoradas por Julio Cavestany y tuvieron un coste aproximado de 150.000 pesetas. El 9 de octubre de 1928 el rey inauguró este emblemático parador. Al acto acudieron cincuenta invitados y la casa Lhardy atendió el servicio de restauración desde su apertura hasta el año 1929 a modo de “ensayo”, para hacerse posteriormente con su administración el Patronato Nacional de Turismo.

Tras la inauguración de aquel primer establecimiento, se constituyó la Junta de Paradores y Hosterías del Reino, presidida por el conde de Gamazo, fijándose a partir de entonces todas las miradas en los edificios singulares, con una larga historia y un patrimonio monumental envidiable, así como los ubicados en parajes geográficos de gran interés natural.

Después de la construcción de aquel primer establecimiento, comenzó una frenética carrera de inauguraciones que, con el paso del tiempo, no tardaría en convertirse en una prestigiosa red de establecimientos de turismo de España, una empresa pública que, cerca de un siglo después, constituye todo un ejemplo de seriedad, prestigio y reconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional.

Con el transcurrir de los años los paradores fueron extendiéndose por todo el territorio nacional. Fue una época también marcada por el desarrollo de infraestructuras como carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y puertos… La Guerra Civil significó, naturalmente, no sólo un estancamiento sino un retroceso para el turismo. Algunas de las infraestructuras de la Red fueron dañadas o utilizadas como hospitales, pero una vez finalizada la contienda, se afianzó la idea y se ofreció un nuevo impulso con la restauración y reapertura de los paradores existentes. El mayor proceso expansivo se produjo en la década de los 60, coincidiendo con el importante desarrollo turístico que vivió el país. En esos años la red de Paradores pasó de 40 a 83 establecimientos.

La época de la transición española supuso el cambio de titularidad de la Dirección General de Paradores, y sobre todo, su dependencia administrativa. Se planteó una amplia reestructuración, cerrándose algunas instalaciones obsoletas o muy alejadas de las rutas habituales, y por tanto muy deficitarias, y se revisaron los criterios de explotación para mejorar la rentabilidad. En los años 80 entran a formar parte de la Red de Paradores algunos de los hoteles de la cadena Empresa Nacional de Turismo (ENTURSA). Entre ellos, establecimientos tan emblemáticos como el Hostal de los Reyes Católicos (Santiago de Compostela), el Hostal de San Marcos (León) y el Hotel La Muralla (Ceuta).  Con la llegada de los años 90,  Paradores  vive un cambio fundamental: el 18 de enero de 1991 se constituye la sociedad anónima “Paradores de Turismo de España, S.A.” de titularidad pública y cuyo accionista único es Patrimonio del Estado.

Una compañía única

Las treinta  plazas con las que comenzó Paradores de Turismo al inaugurarse el primer establecimiento de la Red en la Sierra de Gredos, en 1928, se han convertido en más de 10.000 y suman un total de 94 paradores. En la actualidad en la Compañía trabajan más de 3.500 profesionales. Los establecimientos tienen una media de 65 habitaciones, unas dimensiones que permiten un trato mas personalizado y una mayor calidad en las prestaciones a los clientes. Con hoteles en todas las Comunidades Autónomas (a excepción de Baleares), Paradores de Turismo es la cadena hotelera líder en turismo cultural y de naturaleza. De este modo, además de contar con establecimientos en nueve ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, más de la mitad de los paradores de la Red se encuentran ubicados en entornos considerados conjuntos históricos-artísticos y monumentales,  y otros muchos permiten alojarse en los parques nacionales y en las áreas naturales más interesantes de España.

En cuanto a la gastronomía Paradores intenta conocer las raíces culturales de la zona donde se ubica cada establecimiento para disfrutar de los ingredientes autóctonos. Esta peculiaridad, unida a la importancia que para la Empresa supone la máxima satisfacción del cliente, obliga a la cadena a seguir trabajando en la actualización de técnicas y renovación de propuestas, desde un punto de vista estético, dietético y conceptual, revisando las recetas de siempre pero actualizándolas para conseguir apreciar mejor los sabores y características de los alimentos. En este sentido, dentro del plan de calidad de la Red, se han recogido una serie de normativas y proyectos que sin duda permitirán a Paradores seguir como abanderados de la calidad turística española.

En la actualidad, Paradores de Turismo mantiene una oferta de 100 restaurantes, algunos de ellos con carácter regional, como la nueva oferta Enxebre en Galicia o Llar de Molín en Gijón, además de más de 200 salas donde celebrar banquetes y encuentros familiares. Se trata de una moderna oferta turístico-gastronómica, que durante 2012 ofreció más de dos millones de cubiertos en sus instalaciones, que presenta un renovado aire, gracias a las mejoras realizadas en las ofertas de banquetes.

En cuanto a la calidad de los productos que configuran la oferta gastronómica, las diferentes catas organizadas entre los profesionales de Paradores y cualificados gastrónomos y catadores, aseguran la calidad de los mismos; un esfuerzo que redunda no sólo en la calidad de la oferta, sino también en la promoción de los diferentes productos de calidad del país. La constante investigación, las catas realizadas y la apuesta por un proyecto actual son algunas de las garantías de futuro de la oferta culinaria de Paradores, una apuesta firme por la promoción de la cultura española. Además de la oferta habitual del Parador, son muchos los establecimientos que, basados en las peculiaridades históricas del edificio que ocupan, los personajes relacionados o la variedad de productos de calidad de la zona, ofrecen a sus clientes Jornadas Gastronómicas.