Parador de Alcalá de Henares

En la cuna de Cervantes, donde se respira cultura y arte por cada esquina, está el Parador de Alcalá, un colegio-convento y Hostería del Estudiante del siglo XVII, situado en el antiguo Colegio Mayor de San Jerónimo. Pero tanta historia no debe confundirte, porque el hotel combina a la perfección tradición y vanguardia; la decoración en su interior es moderna y de diseño, exquisita, minimalista y extremadamente elegante. Los servicios son inmejorables, además de lo habitual en Paradores, cuenta con spa, bussiness center, centros de convenciones y doce salones de conferencias. A 26 Kilómetros de Madrid, 20 del aeropuerto internacional de Barajas y de las instalaciones de IFEMA, y a tan solo 2 Kilómetros del la estación del ferrocarril, la ubicación del parador de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad es una de sus principales bazas.

El Parador de Alcalá es una buena opción para el turismo congresual y la celebración de eventos, pero también para visitar la ciudad. Lejos de ser tan solo ciudad dormitorio tras las ajetreadas jornadas madrileñas, en las calles empedradas del casco histórico de Alcalá de Henares descubrirás el encanto de las huellas que dejó la historia en esta urbe universitaria. Capital literaria por excelencia, aquí nació Cervantes y vivieron Francisco Quevedo, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina y San Juan de la Cruz, entre genios del Renacimiento español.

La oferta turística de Alcalá es muy interesante: la calle Mayor, la Catedral, la Universidad y el Palacio Arzobispal merecen sin duda una visita. Tampoco deberías perderte la belleza del Teatro Paraninfo, donde se entrega el prestigioso Premio Cervantes de Literatura, ni los numerosos edificios históricos en los que se instalan las cigüeñas, que forman ya parte del paisaje alcalaíno. Si vienes al Parador de Alcalá, volverás, como las cigüeñas lo hacen cada año a las torres de la ciudad.

Lo que opinan los Amigos

Imagen de F JAVIER
F JAVIER
03/02/2014
10

Situado a escasos metros de la Plaza Mayor, nos permite la visita de la ciudad con toda comodidad. El interior es muy moderno y funcional. Las habitaciones son comodísimas e incluyen un amplio vestidor; por otra parte ya no hay que dar a un montón de interruptores hasta conseguir la luz correcta, sino que basta con pulsar el botón para leer, o para relax, .... en el dormitorio y en el baño. La idea del jardín "tallado" me parece original y una forma de poder acceder a ver vegetación desde las habitaciones sin tener mucho espacio para grandes jardines (véase la foto de la maqueta). En cuanto a la profesionalidad y atención del personal, Pedro, su director, puede estar orgulloso porque es de lo mejorcito que he encontrado en Paradores, que ya de por sí es garantía.