Parador de Las Cañadas del Teide

Todavía no lo sabes, pero soñabas con llegar aquí mucho antes de conocer el lugar. El Parador de las Cañadas del Teide es una casona de montaña camuflada entre el paisaje, con impresionantes panorámicas sobre el cono del volcán, la caldera de Cahorra y la Montaña Blanca. El aire aquí es limpio y reponedor, el mar de nubes hace de éste un lugar idílico, y el cielo acerca las estrellas para que las descubras durante las observaciones astronómicas que ofrece el Parador.

El parador cuenta con impresionantes vistas a la cima del Teide. Una piscina y una terraza en plena naturaleza harán que te sientas en un paraje excepcional. En el interior la tradicional chimenea de una casa de montaña calienta e ilumina un amplio salón con distintos ambientes, todos ellos igual de acogedores.

El hotel está en el corazón del Parque Nacional del Teide, donde podrás visitar yacimientos arqueológicos, hacer senderismo y maravillarte con tantos paisajes como seas capaz de imaginar. Si eres amante de la ciencia te interesa saber que en esta zona de la Isla de la Eterna Primavera las condiciones ambientales y geológicas son similares a las del Planeta Marte, por ello es fácil encontrarse con expediciones científicas en la zona. En poco tiempo puedes pasar del pico más alto de cualquier tierra emergida del Atlántico, a sumergirte en las aguas del océano y practicar submarinismo o a tumbarte al sol en sus playas.

En la costa suroeste de la isla te espera la posibilidad de embarcarte y observar cetáceos, colonias de calderones, delfines, ballenas… Y cuando vuelvas a tierra, no te pierdas las calles sembradas de monumentos y el ambiente de las tascas de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, declarada Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Si vienes en los meses de febrero o marzo no puedes perderte la fiesta, los colores y las murgas del Carnaval tinerfeño. ¿Se te ocurre un lugar mejor que el Parador para vivir Tenerife?

Lo que opinan los Amigos

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JOSEP
21/07/2014
10

Hay pocos lugares en el mundo comparables a las noches de las Cañadas del Teide. Después de una muy agradable cena, papas arrugadas, mojón rojo y verde, regadas con vino tinerfeño, salir a dar un paseo en una noche con luna nueva, ver las estrellas, la Via Láctea en todo su esplendor ... es una experiencia única.