Parador de Lorca

Construido en el recinto del Castillo de Lorca el Parador de Turismo ofrece un viaje a través del tiempo, desde el yacimiento arqueológico hallado bajo el hotel, perfectamente integrado en el inmueble, hasta sus magníficas instalaciones de diseño, su piscina interior y el relajante spa. Entre los restos del pasado aquí podrás ver la sinagoga del siglo XV, el aljibe islámico, la muralla almohade o la alcazaba del castillo, denominada La Fortaleza del Sol, que se ha convertido en un espacio temático cultural que ofrece una intensa experiencia cultural y de entretenimiento a través de sus exposiciones, escenas de historia en vivo, talleres, espacios infantiles, etc.

Lorca guarda preciosos rincones que te gustará descubrir: murallas medievales, torres cristianas que vigilan orgullosas la ciudad, barrios judíos, aljibes, sinagogas, campos de naranjos y viñedos. Todo ello es la herencia de tres civilizaciones: la cristiana, la judía y la musulmana. En cada esquina aparecen fachadas blasonadas, escudos nobiliarios, palacios, iglesias y cofradías. Paseando por las calles de Lorca descubrirás por qué la llaman “Ciudad de los cien escudos”, su noble pasado y la gran cantidad de edificios barrocos te explicarán solo con su presencia el motivo del apelativo.

La celebración de la Semana Santa en Lorca destila sentimiento, tradición y una belleza espectacular; y el entorno natural que rodea la ciudad, con su costa de playas casi vírgenes, es ideal para el descanso. Un ejemplo de paraíso es la aislada Playa del Ciscar, situada en un entorno protegido, que con su arena dorada y sus aguas cristalinas encontrarás casi idílica.

El Parador de Lorca contempla a sus pies la  bella ciudad, un destino ideal para que descubras la cultura, la historia y la tradición de este bello rincón de la Región de Murcia.

Documentación adjunta

Lo que opinan los Amigos

Imagen de ANTONIO
ANTONIO
16/05/2014
10

Ubicación histórica y paisajística inmejorable. Arquitectura de restauración respetuosa y brillante. Instalaciones modernas y de estreno. Personal algo inexperto pero voluntarioso y agradable. Cocina de altísimo nivel. Este Parador es toda una gozada.