Parador de Toledo

Una panorámica inigualable de la monumental ciudad, con la Catedral, el Alcázar y las sinagogas dibujando el horizonte, y platos típicos castellano-manchegos como la perdiz estofada, el cordero asado, o el pisto manchego es todo lo que necesitas para disfrutar de una experiencia gastronómica única en el Parador de Toledo.

Comer en esta monumental ciudad es un viaje en el tiempo al medieoevo para descubrir deliciosos y naturales manjares. La cocina toledana es cazadora y pastoril, consistente y sabrosa, todo un placer para tu paladar. Degustarás aquí las mejores recetas de caza, entre las que se incluyen guisos de venado o jabalí, codornices en escabeche, conejo al ajillo o gazpachos manchegos y guisos caldosos a base de conejo o liebre y perdiz. En pesacados, los más tradicionales son la trucha, la anguila y el bacalao.

Para acompañar los consistentes platos aconsejamos un buen vino manchego y postres elaborados a partir del famoso queso. La experiencia gastronómica es única, de sabor intenso y maravillosas sensaciones. Te esperamos.