Parador de León

El Hostal de San Marcos es uno de los hoteles monumentales más extraordinarios del viejo continente. Su construcción, junto al puente que atraviesa el río Bernesga, a las afueras de León, se inició en el siglo XVI con el objetivo de albergar la sede principal de la Orden Militar de Santiago en el oeste de la Península. La obra fue financiada por el rey Fernando el Católico. El precioso hotel es un museo viviente de señoriales salones, con un Claustro y una Sala Capitular espectaculares, amplias y elegantes habitaciones, biblioteca, y un magnífico restaurante que ofrece una cuidada gastronomía tradicional.

En su fachada labrada, en el claustro, en la iglesia y en la magnífica sillería del coro trabajaron algunos de los arquitectos y escultores más prestigiosos del país y de la vecina Francia. Sus gruesos muros encierran importantes episodios de nuestra historia, albergaron capítulos de la Orden, confinamientos ilustres como el de Quevedo, o etapas trágicas como su reconversión en campo de concentración durante la Guerra Civil Española.

A lo largo de siglos, los frailes atendieron los maltrechos cuerpos de los peregrinos, mientras los caballeros de la Orden reconquistaban el territorio peninsular frente a los árabes, espada en mano, a lomos de sus corceles. San Marcos, entonces, constituía una ciudad en miniatura, con corrales, huertas, almacenes, establos, bodega, cárcel y su propio cuerpo de clérigos, sanitarios y sirvientes. 

 

Lo que opinan los Amigos

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JUAN CARLOS
07/02/2018
10

El edificio es espectacular: la imponente fachada plateresca, los claustros, la iglesia anexa con su sillería del coro, etc, un monumento en si mismo. Todo el personal muy amable y pendiente. El restaurante de gran calidad. La habitación acusa el paso del tiempo en ciertos elementos, necesita rehabilitación. Por lo demás, la experiencia es digna de repetir, es como trasladarse a otra época pasada al verse rodeado de tanta belleza monumental.