Parador de León

El Hostal de San Marcos es uno de los hoteles monumentales más extraordinarios del viejo continente. Su construcción, junto al puente que atraviesa el río Bernesga, a las afueras de León, se inició en el siglo XVI con el objetivo de albergar la sede principal de la Orden Militar de Santiago en el oeste de la Península. La obra fue financiada por el rey Fernando el Católico. El precioso hotel es un museo viviente de señoriales salones, con un Claustro y una Sala Capitular espectaculares, amplias y elegantes habitaciones, biblioteca, y un magnífico restaurante que ofrece una cuidada gastronomía tradicional.

El Hostal de San Marcos es uno de los hoteles monumentales más extraordinarios del viejo continente. Su construcción, junto al puente que atraviesa el río Bernesga, se inició en el siglo XVI con el objetivo de albergar la sede principal de la Orden Militar de Santiago en el oeste de la Península. La obra fue financiada por el rey Fernando el Católico. El precioso hotel es un museo viviente de señoriales salones, con un Claustro y una Sala Capitular espectaculares, amplias y elegantes habitaciones, biblioteca, y un magnífico restaurante que ofrece una cuidada gastronomía tradicional.

En su fachada labrada, en el claustro, en la iglesia y en la magnífica sillería del coro trabajaron algunos de los arquitectos y escultores más prestigiosos del país y de la vecina Francia. Sus gruesos muros encierran importantes episodios de nuestra historia, albergaron capítulos de la Orden, confinamientos ilustres como el de Quevedo, y etapas trágicas, como su conversión en campo de concentración durante la Guerra Civil española.

A lo largo de siglos, los frailes atendieron los maltrechos cuerpos de los peregrinos, mientras los caballeros de la Orden reconquistaban el territorio peninsular frente a los árabes, espada en mano, a lomos de sus corceles. San Marcos, entonces, constituía una ciudad en miniatura, con corrales, huertas, almacenes, establos, bodega, cárcel y su propio cuerpo de clérigos, sanitarios y sirvientes. 

Hoy, el Hostal continúa acogiendo a viajeros llegados de todas partes, que encuentran aquí una oportunidad para habitar la historia y descubrir la grandeza de una ciudad única.

 

Documentación adjunta

Lo que opinan los Amigos

Imagen de JESUS
JESUS
08/04/2014
9

Merece pasar como poco un fin de semana, entre sus paredes. Muy buenas instalaciones, asombrosa arquitectura, estupenda decoracion y un trato muy amable de sus empleados. Se acompaña de un buen llantar tanto en el desayuno como en el almuerzo.