Vive la Historia. Parador de Cardona

Dicen de la fortaleza de Cardona, el actual parador de turismo, que aunque asediada en mil batallas, nunca fue conquistada por las armas durante sus más de once siglos de historia. Parador desde 1976 es uno de los complejos medievales más impresionantes de Cataluña.

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Ficha Técnica
Categoría: 
Castillo
Fecha: 
1976
Arquitecto: 
Ignacio Gárate Rojas
BIC: 
Monumento
EL EDIFICIO

En este cerro defensivo, el castrum cardonam, en realidad existen varios edificios superpuestos a lo largo de los siglos. El parador corresponde al antiguo palacio de los señores, parte de las estancias de los canónigos y el polvorín construido en el siglo XVIII. La ocupación del cerro es antiquísima ya que es el lugar perfecto para controlar tanto el Pirineo como los campos de la Cataluña interior, y, sobre todo, las minas de sal, la principal fuente de riqueza de la zona. El cerro fue tomado por las tropas francas de Carlomagno, en su avance reconquistador. Cien años más tarde, Wilfredo I ‘El Velloso’ impulsó la construcción del castillo y otorgó la primera carta de población. Dependiente del condado de Barcelona, y en manos de los Cardona, uno de los linajes más poderosos de la corona catalano-aragonesa, comenzó la edificación del palacio y la colegiata de San Vicenç -de estilo románico lombardo- consagrada en el año 1040. Aunque era uno de los castillos más antiguos y suntosos de Cataluña se fue abandonando porque los Cardona desde el siglo XV empezaron a preferir sus posesiones en Barcelona. Desde el siglo XVII, sin embargo, volvió a cobrar importancia militar. Primero fue la guerra de Secesión (1640-1652) luego, la guerra de Sucesión (1700-1714) y otros conflictos contemporáneos como la guerra de la Convención (1793-1795), o la guerra de la Independencia y las guerras carlistas. La fortaleza siempre se mantuvo intacta aguantando incluso duros asedios durante meses, ganándose fama de ser baluarte de la defensa de Cataluña. Desde 1890 se fueron retirando las baterías para, en 1903, ser suprimida la comandancia. 

Vista del Parador de Cardona
Torre Minyona. Cardona
LA TORRE MINYONA

El castillo tiene una original torre del homenaje cilíndrica de más de diez metros de altura. Aunque era mucho más alta, fue rebajada en el siglo XVIII para que no hiciera del castillo un blanco fácil para la artillería en sus innumerables asedios. Su nombre y su leyenda (minyona, doncella) recuerdan a una hija de los señores del castillo quien, en el siglo XI y enamorada de un joven caudillo musulmán, fue encerrada allí para que no pudiera reunirse con él. 

Refectorio de los Monjes. Parador de Cardona
EL REFECTORIO DE LOS MONJES

El restaurante del parador es uno de los más impresionantes de toda la Red. Sus arcos apuntados sostienen la cubierta de un espacio extenso, de más de cuarenta metros de profundidad, que surge de la unión entre antiguas dependencias palaciegas y el refectorio de los clérigos de Sant Vicenç. Los religiosos accedían a él mediante una puerta que comunica con el claustro. Las placas de yeso situadas entre las vigas se hallan decoradas con un escudo ilustrado con los cardos de Cardona, semejantes a los hallados durante las obras de restauración.

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