Vive la Historia. Parador de Granada

El Parador de Granada es uno de los más especiales de la Red por su extraordinario entorno y por su importancia histórica. En 1495, y sobre lo que era un palacio nazarí, los Reyes Católicos mandaron levantar el primer convento de la recién conquistada Alhambra en el que, incluso, estuvieron temporalmente enterrados.

Container

Ficha Técnica
Categoría: 
Convento
Fecha: 
1945
Arquitecto: 
Francisco Prieto-Moreno y Pardo
BIC: 
Conjunto histórico. Patrimonio de la Humanidad
EL EDIFICIO

Situado al final de la calle Real de la Alhambra, el palacio nazarí de los Infantes fue el lugar elegido para construir este convento encomendado a los franciscanos. La superposición de estructuras y estilos hacen excepcional este edificio. El centro del antiguo palacio nazarí se transformó en la nave principal de la iglesia del convento, y la capilla mayor y el crucero ocuparon el mirador del palacio, que se abría a la nave a través de un arco mudéjar. El paso de los siglos arruinó la cubierta de la iglesia que hoy es un espacio abierto, el Patio de Isabel la Católica, antesala del mirador. Otros elementos, como la sala oriental (ahora sala árabe del parador) y el patio también sobrevivieron, transformado ahora en un claustro cristiano de dieciséis columnas toscanas con arcos rebajados. El convento renacentista sufrió importantes transformaciones y ampliaciones en el siglo XVIII. Fue en ese momento cuando adquirió su forma definitiva con la construcción de la torre del campanario y la puerta actual, de ladrillo y pilastras, con arco de medio punto y el nicho con la imagen de San Francisco. El edificio llegó al siglo XX en un estado ruinoso sobre el que intervino Leopoldo Torres Balbás, arquitecto conservador de la Alhambra. La profunda restauración de 1927 posibilitó la recuperación de valiosos elementos prácticamente derruidos. A partir de ese momento, y dada la importancia artística de la Alhambra, fue transformado en residencia de artistas hasta que, en 1945, se convirtió en parador de turismo.

Parador de Granada
Detalle de La Virgen de los Reyes Católicos (Museo del Prado)
UNA SEPULTURA PARA UNA REINA

“Y quiero y mando que mi cuerpo sea sepultado en el monasterio de San Francisco, que está en la Alhambra de la ciudad de Granada, siendo vestida con el hábito del bienaventurado pobre de Jesucristo san Francisco, en una sepultura baja que no tenga relieve alguno, salvo una losa llana con letras esculpidas en ella; pero quiero y mando que si el rey, mi señor, eligiere sepultura en cualquier otra iglesia o monasterio de cualquier otra parte o lugar de mis reinos, que mi cuerpo sea allí trasladado y sepultado junto al cuerpo de su señoría porque la pareja que formamos en vida, la formen nuestras almas en el cielo y la representen nuestros cuerpos en el suelo”.

Testamento de Isabel I, reina de Castilla (1504)

Mocarabes del Parador
LA HUELLA AÚN VISIBLE DE UN PALACIO NAZARÍ

Aún son identificables los elementos de lo que fuera palacio nazarí. Destacan, sobre todo, el magnífico mirador cuadrado (qubba) con vistas al Generalife y delante de él, una cúpula de mocárabes decorada con yeserías bajo la que estuvieron las tumbas provisionales de los Reyes Católicos. Otra de las huellas más visibles es la acequia que atraviesa el claustro y que fue parte de la acequia real que recorría toda la colina. En 1949 se descubrieron restos de los primitivos baños árabes, de cuyos alicatados se conservan restos originales.  

TAMBIÉN LE GUSTARÁ
  • La Alhambra: la ciudad palatina
  • El Generalife y sus jardines
  • Capilla Real de la Catedral de Granada
Vista de la Alhambra de Granada