Ruta del Camino de Santiago I

Sigue la costa cantábrica desde tierras cántabras hasta Santiago entre playas, acantilados, verdes colinas y encantadores pueblos pesqueros.

Días 1 y 2
Domingo y Lunes.
Al margen derecho de la ría, donde las aguas del río Asón se acercan al mar, está el acogedor y tranquilo pueblo de Limpias. Allí te espera un palacio del siglo XX convertido en Parador, en un lugar recogido, que invita al descanso y al paseo por cuidados jardines. Limpias es un punto de partida ideal para visitar pueblos como Laredo o Santillana del Mar.

En sí misma, Santillana del Mar, villa medieval de calles adoquinadas, es un auténtico regalo para el viajero. Sus calles, sus palacios y casonas, la Colegiata románica de Santa Juliana o Museos como el de Arte Religioso Regina Coelli, te esperan para ser descubiertos con una postal a cada paso.

No puedes abandonar la zona sin visitar la Neo-Cueva de Altamira y su Museo para conocer nuestro pasado y maravillarte con la “Capilla Sixtina del Arte Rupestre”. Otras visitas recomendables son Comillas, Santander o el Parque de Naturaleza de Cabárceno. No dejes de visitar en tu camino hacia Asturias la Cueva El Soplao, con formaciones kársticas únicas, o poblaciones costeras como San Vicente de la Barquera.
Día 3
Martes.
Gijón, histórica, comercial, industrial, donde el mar, las suaves montañas y la urbe se combinan, haciendo de ella una de las ciudades más atractivas del norte de España. Su clima suave invita a disfrutarla todo el año. La playa de San Lorenzo, el paseo marítimo, el puerto deportivo, su Semana Negra, su vida social y su ambiente festivo invitan a conocer la ciudad. Hay que pasear el barrio marinero de Cimadevilla y subir al cerro de Santa Catalina, lugar en el que verás la escultura de Chillida “Elogio del Horizonte”, y desde donde la costa cantábrica regala una preciosa panorámica.

Entre sus muchos atractivos, Gijón cuenta con una red de museos y una oferta cultural multiforme: Festival Internacional de Cine, Salón del Libro Iberoamericano, Museo del Ferrocarril, Museo Internacional de la Gaita, Casa Natal de Jovellanos, Museo de Nicanor Piñole, Palacio de Revillagigedo, la Laboral Ciudad de la Cultura...

Y si aún no habías sucumbido a sus encantos va siendo hora de probar una contundente fabada u otras exquisiteces astures como el cachopo o su imbatible arroz con leche.

Rumbo a Galicia, bien merecen una parada Avilés para visitar el Museo Niemeyer y pueblos pesqueros típicos como Candás, Luanco y Cudillero. ¡Atención a las majestuosas mansiones de indianos que aparecen salpicadas por todo el territorio!
Día 4
Miércoles.
Siguiendo la costa por la ruta jacobea del Camino del Note arribamos a Ribadeo, población marinera lucense frontera entre Galicia y Asturias. Al final de la ruta nos brinda el descanso necesario para conocer lugares de gran belleza y diversas playas, destacando entre ellas la Playa de las Catedrales, una de las más espectaculares del mundo por su conjunto de acantilados de más de 32 metros de altura que, esculpidos por el viento y el mar, forman arcos y bóvedas, declarada Monumento Natural, y la Ría de Ribadeo, incluida en la Reserva de la Biosfera río Eo, Oscos y Tierras de Burón, una ensenada natural de gran importancia ecológica y medioambiental, y también escenario de todo tipo de actividades náuticas y deportivas. También es recomendable conocer el Fuerte de San Damián, Puente Do Santos o la cercana población de Castropol.

Aquí podrás deleitar tu paladar con las grandes creaciones y productos del norte con platos típicos de la cocina tradicional gallega como los mariscos, la empanada, el lacón, arroz caldoso con bogavante del Cantábrico, la merluza de Puerto Celeiro o su delicioso solomillo de ternera lechal con salsa de queso del Cebreiro.
Días 5 y 6
Jueves y Viernes.
Sin abandonar el litoral, alcanzamos Ferrol, uno de los rincones más desconocidos de Galicia. En el centro de esta ciudad marinera, naval y militar, en su emblemático barrio de La Magdalena, centro neurálgico de Ferrol, donde encontraremos el ayuntamiento y otros edificios importantes modernistas, te espera el Parador, una mansión señorial de aire marinero. El hotel es una casona típica gallega de blancas galerías acristaladas, rodeada de un bonito entorno marítimo.

Un buen plan es darse una vuelta por el antiguo barrio marinero, junto al puerto deportivo, y pararse a comer algunas tapas o darse un paseo turístico en barco por la ría.

Recomendable un recorrido por las calles del barrio de Canido, reconvertido en centro internacional de arte callejero gracias a la iniciativa de pintar meninas en las fachadas de los edificios, con un festival que se celebra desde 2008 el primer fin de semana de septiembre.

A poco más de veinte minutos en coche, en el municipio de Mugardos, puedes visitar otra bella fortaleza militar de la ría de Ferrol, el Castillo de San Felipe. Aprovecha para degustar su afamado y peculiar pulpo.

La comarca es también rica en elementos naturales, contando con numerosas playas abiertas al Océano Atlántico, espectaculares cabos y miradores naturales, y parques naturales como el de Fragas do Eume. Otras villas cercanas que merecen una visita son Cedeira, Ortigueira y Cariño hacia el Norte, y Pontedeume y Betanzos hacia el Sur. Visita obligada también es la ciudad de A Coruña.
Día 7
Sábado.
Culminamos la peregrinación en Santiago, donde está la tumba del Apóstol. Ciudad Patrimonio de la Humanidad, ofrece al viajero innumerables lugares que visitar. La Plaza del Obradoiro con su bellísima Catedral, la Plaza de la Universidad -el edificio data del siglo XVIII y son visitables su claustro y biblioteca que parecen salidos de Harry Potter-, sus rúas donde palpar la vida de sus habitantes, palacios e iglesias, o referencias culturales como el Museo de la Catedral, El Museo del Pobo Galego o el Centro Galego de Arte Contemporáneo. Una ciudad que seduce tanto en los luminosos días soleados como en las nostálgicos y mágicas jornadas de lluvia.

El Parador, uno de los más lujosos y bellos de la red, conocido como Hostal dos Reis Católicos, mezcla de historia, arte y tradición, se sitúa en la Plaza do Obradoiro. Alojarse aquí es hacerlo en un lugar único y exclusivo. Nacido como Hospital Real en 1499 para albergar a los caminantes que se dirigían en peregrinación a Santiago está considerado el hotel más antiguo del mundo.
Si tienes tiempo, no puedes dejar de conocer las Rías gallegas: las Rías Baixas desde la de Muros a la de Vigo y Baiona, con su parque natural de las Illas Atlánticas; las Rías Altas desde A Coruña al Barqueiro; A Costa da Morte, desde Carnota a Malpica; y la Mariña Lucense.

Y no puedes abandonar Santiago sin comerte una buena mariscada y, tanto si eres goloso, como si no, la tarta de Santiago es uno de los indispensables que debes probar.