Tiempo de barbacoas en Paradores

Se huele ya el verano y con la llegada del buen tiempo Paradores ha arrancado la temporada de barbacoas en varios de sus establecimientos. Pocas cosas hay más placenteras que disfrutar de una comida o cena estival al aire libre junto a familiares o amigos en unos frondosos jardines, con el relajante sonido del agua de las fuentes o al lado de la piscina y la red pública hotelera comparte sus privilegiados espacios para vivir esta experiencia. Una propuesta de ágape informal con el valor añadido de las suculentas viandas elaboradas a la brasa.

 

Barbacoa del parador de Ciudad Rodrigo.

 

El más madrugador ha sido Chinchón que ofrece esta opción de mayo a octubre. El servicio requiere reserva previa y un mínimo de 10 personas. La parrilla está situada en el Mirador del Castillo, un espacio del jardín con privilegiadas vistas a la fortaleza del siglo XVI. Se cobran 200 euros por montaje más otros 35 euros por persona con un menú cerrado, personalizable con productos de mayor valor que se repercuten en el precio. Una propuesta con clásicos como la brocheta de pollo con verduras marinadas. morcilla de arroz, chorizo, presa ibérica, panceta, hamburguesa de cebón y tiras de lomo de ternera rosada. Además, se puede amenizar el evento con música en directo o un tablao flamenco y prolongar la fiesta con barra libre y dj.

 

Reserva en el Parador de Chinchón

 

Barbacoa en el parador de Chinchón.

 

Ciudad Rodrigo (Salamanca) prendió la llama el 1 de junio y apuesta decididamente por esta alternativa hasta el 15 de septiembre. Se sirven en el jardín, con vistas al río Águeda, para grupos a partir de 10 comensales a 35 euros el cubierto. Su carta presenta un variado número de barbacoas que posibilitan un viaje gastronómico a través del mundo con buffet de entrantes y postres específicos: vegetariana (donde llama la atención una original brocheta de tofu), americana (burger, hot dog, costillas lacadas con salsa barbacoa, pollo cajún…), mediterránea (que incorpora pez espada y sardinas), charra (con protagonismo del cerdo ibérico y la ternera autóctona), sudamericana (con cortes como la picaña o la entraña) y asiática (donde imperan aderezos como el curry, el kimchi las salsas de soja, tay o teriyaki).

 

Reserva en el Parador de Ciudad Rodrigo

 

En Teruel presume de su cocina a la brasa, que exhiben desde mediados de junio hasta las puertas del otoño. En sus magníficos jardines, rodeados de una frondosa pradera se puede disfrutar, junto a un surtido de picoteo típico turolense, de una selección de carnes (secreto, lomo de ternera, ternasco, picantón), pinchos morunos, embutidos (morcilla de cebolla, chorizo o longaniza de Aragón) y pescados, que se hacen sobre papel para no mezclar los sabores, como sepia, lubina o sardinas. Como peculiaridad, no hacen reservas, accede cualquier cliente y la media pensión del Parador también puede incluir barbacoa.

 

Reserva en el Parador de Teruel

 

Buffet de la barbacoa de Ciudad Rodrigo.

 

Brasa y brisa marina

 

A orillas del Mediterráneo también tiran de parrilla. En el Parador Málaga Golf se puede disfrutar, en función del clima, desde mediados de julio hasta finales de septiembre en la terraza, con vistas al jardín, a la piscina y al campo de golf. No se imponen condiciones. Se ofrece la barbacoa como opción complementaria a la carta principal y puede elegirse entre carnes de diferentes variedades (vacuno, porcino, cordero…) y pescados de lonja en espetos.

 

Reserva en el Parador de Málaga Golf

 

En Jávea (Alicante) no hay requisitos ni de comensales ni de gasto. El servicio está disponible del 18 de junio hasta mediados de septiembre en los jardines al lado de la piscina. La carta sencilla que comprende ocho carnes (vacuno, porcino y pollo) y dos propuestas marinas: pulpo y pescado fresco de lonja con el tomate rosa de Altea y ensalada como entrantes y guarnición de patatas y verduras.

 

Reserva en el Parador de Jávea

 

Barbacoa del parador de Jávea.

 

Las sardinas, por precio y porque no se suelen hacer en casa, es uno de los platos más demandados un poco más al norte, en Benicarló (Castellón), donde la barbacoa está encendida del 23 de junio al 15 de septiembre. Se preparan menús a petición de grupos, con un mínimo de 12 personas, adaptándose a todo tipo de presupuestos. Allí dan el punto perfecto a rodaballos, lubinas, doradas, pulpos … sin desmerecer las opciones carnívoras: longaniza, chuletón de ternera, costillas de cerdo, conejo, pollo…

 

Reserva en el Parador de Benicarló

 

Barbacoa del parador de Ciudad Rodrigo.

 

La revolución del Josper

 

Si bien no son barbacoas propiamente dichas, Aiguablava, Artíes y Baiona también ofrecen un servicio similar de parrilla a través de hornos Josper, en los que se cocina con brasa de carbón vegetal.

En este momento, no es posible alojarse en el parador gerundense por obras de reforma, pero sí disfrutar de una variada carta de pescados y carnes en la maravillosa terraza de su restaurante Mar i Vent situado en la calita que asoma a los pies del Parador, convertido en el Restaurante & Cocktail Bar de moda en la Costa Brava. Este espacio gastronómico abre del 10 de junio al 31 de septiembre.

 

Reserva en el restaurante Mar y Vent

 

En el establecimiento leridano, al cocinarse en el interior, esta opción permite que la propuesta esté disponible durante todo el año, incluida la temporada de esquí. La brasa está muy presente en la cocina aranesa y su oferta se centra mucho en el producto de cercanía y la temporalidad, por lo que se varía habitualmente. Actualmente en su carta se puede encontrar braseados Trucha Fario del pirineo con ajada, pulpo con puré de boniato, Tomahawk de añojo, chuletón de vaca vieja premium, solomillo, entrecot de ternera, costillas y medianas de cordero y la omnipresente hamburguesa.

 

Reserva en el Parador de Artíes

 

Barbacoa del parador de Jávea.

 

En el caso pontevedrés, tampoco hay un coste mínimo o un precio por persona. Su calendario abarca del 1 de julio al 30 de septiembre y se oferta en el propio interior del restaurante. Fundamentalmente se asan pescados y mariscos del día y de la zona, mientras que la vaca gallega es la protagonista cárnica a través de propuestas como la chuleta, el entrecot o las burgers.

 

Reserva en el Parador de Baiona

 

¿Por cuál de estas tentadoras propuestas te decantas?