"Menús castizos” en los restaurantes del Parador de Alcalá para celebrar San Isidro

Con motivo de las Fiestas de San Isidro, el Parador de Alcalá de Henares y la Hostería del Estudiante se han sumado a la iniciativa de las Muestras Gastronómicas de las Costumbres y Tradiciones de España diseñando para estos días sendos menús inspirados en la Cocina Castiza. Un crisol de culturas culinarias descendiente de la tradición morisca e hispanorromana y heredero de los sabores procedentes del resto de España que, pese a esa imprimación de matices y texturas, cuenta con identidad propia.

 

Reserva en el restaurante del Parador de Alcalá

 

Si bien el cocido es, sin dudarlo, el plato estrella de la gastronomía madrileña, se ha optado por dar cabida a otro de los estandartes del recetario de la capital: los callos isabelinos. Este plato de casquería al que era muy aficionada la reina española Isabel II, que le dio nombre, forma parte de la propuesta de entremeses que comparten ambos restaurantes de la red pública hotelera.

 

Entretenimientos castizos

Entretenimientos castizos.

 

Una oferta de “entretenidos entretenimientos” que incluye, además, banderillas con bonito escabechado, bocata de calamares con alioli suave -el “emparedado” madrileño por excelencia-, croquetas de jamón y soldaditos de pavía -trocitos de lomo de bacalao desalado rebozados con una fina gabardina y, opcionalmente, acompañados por tiras de pimiento rojo-. Un pescado que es fundamental en la cocina capitalina para hacer, además de este delicioso aperitivo, potajes, croquetas o buñuelos.

Los menús varían tan solo en el plato principal “con tradición”. En la Hostería del Estudiante se han decantado por un gallo de corral en pepitoria, esa suculenta salsa enriquecida con yema de huevo duro y almendras molidas, mientras que en el Parador van a servir escalopines de ternera a la madrileña. En ambos casos acompañados por la misma guarnición: patatas bravas y espárragos de Aranjuez, en un guiño a una de las tapas más típicas y a los excelentes productos de las prolíficas huertas del Real Sitio.

 

Reserva en la Hostería del Estudiante

 

Como postre dulce, el comensal disfrutará de una crema de San José -similar a la crema catalana- con fritos de sartén. Y de remate, para los más golosos el café e infusiones se acompañan con los exponentes reposteros isidriles por excelencia: las rosquillas listas, cubiertas de una mezcla de azúcar, zumo de limón y yema que las hacen irresistibles, y las tontas, que no llevan nada por encima.

La muestra gastronómica costumbrista se oferta del 16 al 19 de mayo.

 

Los jueves tienen miga

 

A esta iniciativa, a la que se han unido también el resto de los restaurantes asociados en Alcalá Gastronómica Fomentur, se suma además otra cita para los devotos de la gastronomía tradicional. Bajo el título “Los jueves tienen miga” todos los jueves de este mes de mayo los establecimientos ofrecen su propia versión de este sencillo plato de pastores, de tantas reminiscencias cervantinas, plato que ya comían Quijote y Sancho en su deambular por las tierras de Castilla. Una receta a base de migas de pan tostado salpicadas de carnes y verduras picadas, que suele ir coronada por un huevo cuya yema al romperse baña primorosamente todo el conjunto.

 

Migas de la Hostería del Estudiante.

Migas de la Hostería del Estudiante.