La Hostería del Estudiante retoma el viaje por las cocinas de Paradores tras el cierre estival
20 de Septiembre 2023

Finalizado el habitual cierre de temporada veraniego,  la emblemática Hostería del Estudiante de Alcalá de Henares, uno de los establecimientos más antiguos de la red de Paradores de Turismo, acaba de reabrir sus puertas para seguir proponiendo un viaje gastronómico por las cocinas de Paradores.

En la nueva etapa del histórico restaurante la dirección de la compañía apostó por ofrecer algunos de los platos más representativos de la cocina de los Paradores, potenciando el producto local y las elaboraciones regionales, convirtiendo a la Hostería en un escaparate de la rica y diversa oferta culinaria de los 98 establecimientos de la red. Un restaurante de referencia desde el que iniciar una ruta gastronómica por Paradores con una carta ágil y cambiante para dar cabida de manera rotatoria a elaboraciones de todos los puntos de España que pone a disposición del cliente lo mejor de las diferentes cocinas regionales de nuestro país con una visión actualizada.

 

Plantilla del Parador de Alcalá

 

En el apartado del territorio, se ofrecen platos regionales icónicos como las castellanas patatas revolconas con torrezno M.G. Se incorporan propuestas como el tradicional trinxat catalán de col con huevo de corral asado y ceps, el gallego lacón asado a feira con patatas cachelo o la brandada de bacalao en guiso a la riojana.

Dentro de los platos con identidad, ofrece elaboraciones como el levantino arroz del senyoret, el rape de tripa negra -típico de Galicia- asado sobre patatas al horno o el cordero guisado al chilindrón, que se puede encontrar en la carta del Parador de Olite.

 

RESERVA MESA EN LA HOSTERÍA DEL ESTUDIANTE

 

En esta sección se mantienen especialidades tan representativas de la cocina de la cadena hotelera pública como el cochinillo M.G. Segovia asado al modo tradicional, el lechazo asado,  se incorpora el chuletón de bovina parda a la brasa dentro de las razas 100% autóctonas y, dentro de la propuesta de ibérico 100% raza autóctona a la brasa, el secreto.

 

Hostería del Estudiante

 

En cuanto a la cocina viajera de Paradores permanece el espacio dedicado a los productos con identidad propia que surten las despensas de los restaurantes de la cadena hotelera pública. Un apartado que siguen encabezando el jamón ibérico D.O. Guijuelo, las anchoas de Santoña, las berenjenas fritas con miel de caña de la Axarquía y la habitual selección de quesos, protagonizada actualmente la oveja grazalemeña y la cabra payoya. Además, se incorporaron sugerencias como las zamburiñas soasadas a la gallega y los cogollos de Tudela con vinagreta de piparras y boquerones aliñados.

 

La carta se completa con la oferta tradicional de la Hostería, con algunos de los platos más representativos de su cocina castiza y cervantina como el salpicón, o la pepitoria, una de las salsas más populares en el Siglo de Oro, que sigue presente con unas albóndigas de cordero lechal. Así mismo, continuan inamovibles recetas emblemáticas como las croquetas artesanas de cocido madrileño, las populares migas alcalaínas con su huevo frito de corral y sus acompañamientos y el tiznao cervantino, en taco de bacalao.

 

Hostería del Estudiante

 

En el apartado dulce, además de la recuperación del postre del 75º aniversario de Paradores- un mousse de chocolate con crocante y bizcocho de almendras-, también se ofrecen novedades dentro de la representación de postres tradicionales regionales como la tarta de queso del Parador de Hondarribia, el biscuit de higos al estilo del Parador de Guadalupe o el flan de zanahoria y calabaza. No falta el tradicional milhojas alcalaíno con crema pastelera, merengue y almendras: la costrada, que se mantiene junto al ponche de yema y mazapán de Segovia, el postre de las naranjas de El Saler y las filloas de Galicia con manzana y crema caramelizada.